lunes, 7 de septiembre de 2015

Reseña Abismo Impersonal por Rubén "Reaper" GonzáleZ






Abismo Impersonal es la obra con la que Jonathan Ponce de Haro (compañero de letras en Sueños de Acero Fundido) comienza su andadura literaria en solitario. ¿Y qué mejor para ello que darse a conocer con una antología? Y además gratuita, para que no tengáis excusa alguna para descubrir a este autor.

Es una antología de relatos de terror bastante breve (lo componen 7 cuentos). Pero ya sabéis lo que dicen: lo bueno si es breve, dos veces bueno.

Las aguas del fin: Empezamos bien. Con un relato que me ha recordado horrores a La Balsa, ese cuento de Stephen King (El Resplandor, La Cúpula) que se adaptó en Creepshow 2. Esta vez, la amenaza acuática es más misteriosa todavía. Relato sencillamente genial.

El niño que para desayunar se comió a sus compañeros de clase: Ya el título trata de avisarnos de lo que nos encontraremos al leerlo. Es la historia más dura de la antología. Es muy doloroso ver como el pequeño protagonista es obligado a convertirse en un monstruo más aterrador que aquellos que lo acosan.

La zorra y las uvas verdes: En este relato acompañaremos a una insaciable criatura de la noche en su visita a nuevas tierras donde espera poder campar a sus anchas. Pero un bestial encuentro la hará replantearse su estancia.
A pesar de lo trillado que es el uso de las dos criaturas que Jonathan utiliza en el relato, ha conseguido imprimir a la historia una marca evocadora y personal que el lector agradecerá.

La madriguera de conejo: Sin duda, mi relato favorito del compendio. Con cierto regustillo a The Wicker Man (cambiemos a ese símbolo pagano por el ser del relato), pero con su propia entidad y mitología. Visitaremos una localidad donde a sus habitantes se les conceden deseos a cambio de un tributo de sangre a una criatura que habita en la madriguera de un inquietante árbol.

Fe: Un veterano exorcista tendrá que hacer frente a sus demonios del pasado. Fe es un relato al que incluso le veo potencial para ser una novela. Me ha gustado que sea una especie de El Exorcista a la española. Lo único que no me ha gustado ha sido el comienzo con esa especie de testimonios que parece darnos a entender que será una Ghost Story en vez de una de exorcismos.

El Visitante: Un inquietante visitante se aparece ante la pequeña Cathy desde que su padre está trabajando en el Pozo de Kola (lugar que es el comienzo del fin en Sueños de Acero Fundido). Aprovechándose de la leyenda negra que marca este lugar, el autor firma esta diabólica historia en la que el suspense va in crescendo.

Deidad: El último cuento de Abismo Impersonal vuelve a darnos una buena ración de crudeza gracias a una historia donde una misteriosa organización pretende despertar una terrible deidad oculta en las entrañas de la tierra, torturando a niños y jóvenes. Una historia con claros tintes lovecraftnianos.

En conjunto, Abismo Impersonal funciona muy bien. Historias bastante breves y fáciles de leer que sientan fenomenal. Quizás la primera mitad de la antología me guste más que la segunda. Puede que sea porque esas primeras historias parezcan guiones para revistas de historias de terror como Creepy o Tales From The Crypt. También le achaco la falta de unos cuantos relatos más.

Una perfecta carta de presentación de este autor que está actualmente ocupado con unos cuantos proyectos más para la plataforma Lektu entre los que espero que uno sea un segundo volumen de Abismo Impersonal con más cantidad de relatos, pero sin bajar el nivel de los de esta publicación.

Podéis haceros con Abismo Impersonal pinchando aquí.




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