viernes, 3 de marzo de 2017

Crítica Justice League Dark de Jay Oliva






Si Warner-DC aún está dando bastantes palos de ciego con sus películas live action respecto a las de su eterna competidor, Marvel (Studios). Parece que donde sí que han encontrado un filón que a La Casa de las Ideas sigue resistiéndosele es en las películas animadas de sus personajes. 

Son muchos los años en los que DC ha realizado, como mínimo, buenas cintas de animación. Y en 2013, con el estreno de Flashpoint Paradox, se decidió empezar un Universo Animado basado en gran parte en el reinicio editorial New 52 del que solo se ha librado la (nefasta) adaptación de The Killing Joke. La película que nos ocupa también pertenece a este Universo Animado

"La Liga de la Justicia es la mejor línea de defensa contra las grandes amenazas. Pero cuando no se trata de supervillanos como Lex LuthorGorilla Grodd o invasiones alienígenas y entran en juego peligros sobrenaturales que pueden debilitar incluso al mismísimo Superman. Se requiere de otro tipo de justicieros. Es entonces cuando debe de reunirse a la Justice Legaue Dark (aka La Liga de la Justicia Oscura)".




Este grupo, ha diferencia de la célebre Liga de la Justicia, el Escuadrón Suicida, La Legión de Superhéroes y otras tantas formaciones, es de reciente creación (no lo son tanto sus integrantes). Apenas hace seis años de su nacimiento en las viñetas para enfrentarse a una desatada Enchantress (aka Hechicera).

La Justice League Dark ya se ha enfrentado a un buen número de peligros y ha añadido a nuevos integrantes. Logrando ganarse un público que está atento a las correrías de estos defensores contra lo sobrenatural. Incluso han llamado la atención del mismísimo Guillermo del Toro (Hellboy, La Cumbre Escarlata), quien impulsó la idea de realizar una adaptación cinematográfica con el título Dark Universe. Por desgracia, el artista mexicano siempre está embarcado en más de un par de proyectos a la vez y se vio obligado a abandonar la silla del director de esta película... Pero el proyecto no ha muerto todavía. Y el director Doug Liman (Jumper, Al Filo del Mañana) ya está confirmado como director en una película que compartirá el mismo universo que Batman V Superman y Escuadrón Suicida. Pero que aún no tiene fecha de estreno.




Todo esto no ha impedido que el equipo de Warner Bros encargado de los proyectos animados se haya puesto manos en la obra para realizar antes una adaptación con la que tratar de dar a conocer a más gente a este grupo. Método que ya hicieron en su día de cara el estreno de Escuadrón Suicida con la magistral Assault on Arkham.

¿El resultado?... Por desgracia Justice League Dark repite errores y sigue la mediocre estela marcada por las anteriores cintas animadas.

La película trabaja a costa de una trama de lo más simplista que aún se atreve a jugar con un plow twist que apenas arranca un bostezo al espectador. Por no hablar que se pierde demasiado tiempo presentado a los personajes (que no se desarrollarán). Está claro que en lo que más se sustenta Justice League Dark es en mostrar escenas de acción. Tanto, que incluso convierten al personaje de John Constantine en una suerte de Doctor Strange (soy consciente de que se basa en la más reciente encarnación del personaje, pero estoy seguro de que pocos son los que no quieran ver al John de Hellblazer). Aunque está claro que al final lo que acaba salvando bastante el film de la quema es precisamente el componente mágico y sobrenatural de sus personajes y situaciones.




Al igual que la reciente adaptación de The Killing Joke, Justice League Dark goza de una calificación R que no llega a justificar. Si bien tenemos unos cuantos momentos algo perturbadores (sobre todo al comienzo y gracias a esa hedionda criatura), un poco de sangre (en la cinta Throne of Atlantis había más sangría con una calificación PG-13) y alguna insinuación de índole sexual gracias a Constantine y Zatanna (pero para nada al nivel mostrado en Assault on Arkham y con otra calificación PG-13). Uno termina mirando desconcertado a semejante calificación que debería haberse aprovechado de verdad. Pero que parece que solo es un truco publicitario para llamar la atención de los espectadores tras el "efecto Deadpool". Cosa curiosa si tenemos en cuenta que ya logran eso con creces gracias a Batman.

Ningún otro héroe de DC Cómics ha tenido más aventuras animadas que el Caballero Oscuro. Tanto en propias, como en crossovers o incluso de secundario. El mostrar el rostro encapuchado de orejas picudas de Batsi multiplica los beneficios automáticamente. Pero todo está bien si se justifica, tal como pasó en la ya citada Assault on Arkham. Una película animada sobre el Escuadrón Suicida con el murciélago pululando por el metraje debido a su implicación en la trama principal de forma orgánica. Cosa que no ocurre en Justice League Dark. Donde el personaje está metido a calzador hasta en la caratula. Si bien tenemos un par de momentos en los que se aprovecha el que el cruzado de la capa sea tan ajeno a todo ese rollo místico y sobrenatural. El resto del tiempo solo está ahí para arrojar batarangs y resintiendo el conjunto del film.




Justice League Dark sufre también en el apartado animado. Continuando con el esquema visual mostrado hasta ahora en este Universo Animado post Flashpoint Paradox y con todas sus lacras (como la falta de identidad de los escenarios o bastantes momentos con movimientos nada fluidos). Por no hablar que este estilo animado pega poco, o nada, con este grupo.

Los personajes, aún con todo, logran ganarse el suficiente carisma como para no hacer perder al espectador durante el metraje. Sobresaliendo, claro está, John Constantine. A quien presta su voz el actor Matt Ryan (Torchwood, Crimen Organizado), que tras su paso por la (injustamente) cancelada serie en acción real del personaje, ya lo ha hecho suyo (cruzo los dedos para que acabe también repitiendo como el Maestro de las Artes Oscuras de Liverpool en Dark Universe). Por otro lado, el personaje peor tratado es La Cosa del Pantano. Llegando a valorar su participación de simple y superficial cameo de uno de los mejores personajes sobrenaturales de DC Cómics.




Entre medias tenemos a una encantadora (y no va con segundas) Zatanna que pedía más toma y daca con Constantine, un Jason Blood/Etrigan que aún formando parte vital de la trama queda relegado a un segundo plano y un Deadman que apenas sirve como alivio cómico del grupo.

Es una verdadera lástima el que no hayan aprovechado de verdad la oportunidad de realizar una gran película con este grupo (y gozando de una calificación R). Continuando así con el terrible recorrido que están siguiendo las adaptaciones animadas de DC que parecen no levantar cabeza tras Assault on Arkham. Aún así, la película sirve como cinta de evasión y puede ayudar a que más gente se interese por la Justice League Dark.





Lo Mejor: Matt Ryan doblando a John Constantine. Entretiene.

Lo Peor: No aprovecha la oportunidad ni la calificación R. Sigue arrastrando los fallos de las anteriores películas animadas de la compañía. Un Batman metido a calzador.




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