lunes, 4 de julio de 2016

Lobo contra Perro de Raquel Mayarga Baños






Ronin Literario tiene apenas un año de vida. Pero en ese tiempo no ha dejado de apuntar maneras para convertirse en un todo un referente en el panorama literario español.

Comenzaron como un blog de reseñas para poco después descubrirnos que su afán por la literatura iba mucho más allá, al poner en marcha su propia editorial. Una centrada en la literatura de género (fantasy, western, artes marciales) nacional y, sobre todo, en potenciar la creación de género apenas trabajados aquí y que beben principalmente del mundo cinematográfico. Como es el caso de la obra que nos ocupa, que pertenece al género chambara (ficción samurai).

Su primera publicación física fue la reedición de Delbaeth Rising; Camino de Odio. Una bestial novela grimdark escrita por Victor Blanco y Gonzalo Zalaya. Actualmente tienen otro libro en formato físico (El Libro de las Fantasías Eróticas), acaban de realizar una convocatoria para una antología western con campaña en crowfunding y han puesto en preventa otro chambara bastante apetecible (El Hombre Sin Nombre). Pero la forma de edición que prevalece más en esta editorial son sus Series Literarias. Que presentan títulos de diversos géneros partidos en cuatro entregas (ofreciendo la primera totalmente gratis) que van disponiendo de forma gradual. La obra que nos ocupa inauguró este formato antes de pasar a ser compilado también en papel. Y es una propuesta que puede dar mucho de sí al lector y acabar hasta siendo el Netflix de la literatura.

Centrándonos en la obra que nos ocupa, Lobo contra Perro nos narra la misión que encomienda el enajenado shogun al respetado clan guerrero Inu ("perro" en japonés). Quienes deberán viajar a un templo de apacibles monjes que custodian un objeto que esconde más de un secreto. Y en medio de todo, el lobo y el perro volverán a mostrarse los colmillos y prepararse para la batalla final.

Como ya dejé claro, Lobo contra Perro no deja de ser una novela corta. Así que no pierde tiempo en arrancar. Al igual que es consciente de que su verdadero fin es el de entretener, con lo que la acción no tarda en hacer acto de presencia. Y aún con todo, Raquel no se queda en la superficie de lo que puede pensar cualquiera cuando escucha "novela de samurais" y saca algo de tiempo para mostrar al lector un poco de cómo funcionaba la sociedad de aquella época, el honorable código del bushido, algo de folklore o algunos términos nipones. Con esto, consigue mantener la atención de todos los fanáticos del chambara y la cultura japonesa y consigue que los profanos se interesen. Y si no, al menos no les sobre satura de información entre entrechoque de katana.

Aunque la premisa es simple, el desarrollo es bastante loable. Manteniendo un buen ritmo, aprovechando todos los elementos que dispone este género y la cruda y estupenda ambientación que ha escogido con esos fríos y montañosos parajes que enmarcan las mejores escenas de la novela.

El reparto de personajes de esta historia es bastante modesto. Y centran la atención en el dúo que protagoniza el duelo que anuncia el título. Siendo sin duda Haku, el que mejor sale parado gracias a toda esa historia que carga a sus espaldas y que tanto lo ha marcado e influenciado hasta convertirlo en el hombre que se nos presenta. Y que verá peligrar su redención con la llegada del clan Inu al templo Ginkagami. Obligándole a volver a convertirse en el implacable Lobo que fue antaño.

En cuanto a Somekawa, no será hasta la recta final cuando acabemos de entenderlo del todo. Haciendo que al terminar Lobo contra Perro, no sepas con exactitud de qué lado estás en este duelo.

La novela también trata el tema sobrenatural valiéndose de todo lo que oculta el objeto de la búsqueda que da comienzo a la historia. Esto puede desencantar bastante a los que prefieren centrarse en la trama central y terrenal. Pero que puede ser la guinda de este pastel literario para aquellos fans de películas como Ringu o Kairo (o en su defecto, sus remakes americanos). Y aún con todo, la autora aprovecha este elemento para relatar algunos pasajes de lo más asfixiantes y aterradores. Amén de que cobrará gran sentido en la historia en su recta final. Además, no olvidemos que en la sociedad Japonesa, aún a día de hoy, el misticismo y la superstición están a la orden del día.

La estupenda ilustración de la portada, también es obra de la autora. Y ensalza aún más la sensación oriental que desprende esta obra.

En definitiva, Lobo contra Perro resulta ser una lectura  refrescante, grácil pero contundente como la estocada de una katana. Que gustará tanto a los habituales del chambara como a los que quieran descubrir este género del que Ronin Literario, promete ser referente.

Agradecemos a la editorial que nos hayan facilitado la novela para poder reseñarla con todo el honor que se merece.



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