lunes, 18 de enero de 2016

Entrevista a Pau Varela



"No te levantas un día, te preparas unas tostadas, un café y proclamas al mundo ‘¡A partir de hoy voy a ser escritor!’. Creo que escribir es una necesidad que surge de la pasión por la lectura, el querer contar esas historias que te gustaría que alguien escribiera para poderlas leer tú."

Volvemos a abrir las puertas a la sala de vivisecciones a otro autor que acaba de sacar a la calle una nueva obra. Hoy sabremos quién es Pau Varela y El Eterno Retorno:
-Para empezar háblanos un poco de ti.
-Pues me llamo Pau Varela, soy licenciado en Filología inglesa y tengo un máster en estudios culturales. Desde muy pequeño me apasionaba leer ciencia ficción y fantasía. Siempre me ha gustado escribir e inventar historias, pero me lo empecé a tomar un poco en serio después de hacer un curso de escritura de guion cinematográfico estando en Melbourne de estudiante de intercambio. Allí adquirí el gusanillo por narrar y aprendí a cómo estructurar una historia, y desde entonces he publicado varios relatos en fanzines y antología, y dos novelas, Pandora Despierta y El Eterno Retorno.

-¿En qué momento decidiste a dedicarte a escribir?
-No creo que sea una decisión tomada en un momento concreto, no te levantas un día, te preparas unas tostadas, un café y proclamas al mundo ‘¡A partir de hoy voy a ser escritor!’. Creo que escribir es una necesidad que surge de la pasión por la lectura, el querer contar esas historias que te gustaría que alguien escribiera para poderlas leer tú. Lo que sí requiere de una decisión consciente es aceptar que tienes que dedicarle horas a la escritura si quieres hacerlo bien, ya sea para escribir un relato o una novela, no es algo que se pueda hacer en dos tardes. Requiere de constancia, tienes que ser exigente contigo mismo, intentar mejorar con cada texto que terminas —¡Es imprescindible acabar lo que empiezas!— y sobre todo apasionarte con lo que haces. Si tú mismo no te lo pasas bien escribiendo, el lector no se lo pasará bien leyendo.

-¿Tienes alguna manía o habito especial a la hora de escribir?
-Utilizo mucho la música para entrar en la historia. Por ejemplo, mientras escribía El Eterno Retorno escuchaba a menudo a grupos como M83, Daft Punk, MGMT, Lovett… canciones que me transmitían sensaciones similares a las que yo quería expresar en la narración. La música te puede ayudar a desconectar del día a día y centrarte en la historia que quieres contar, como una especie de cámara de descompresión.

A parte de eso, simplemente me siento a escribir y me dejo llevar. Se dice que hay dos tipos de escritores; los que planifican los textos al detalle antes de sentarse a escribir — hacen esquemas de los capítulos, biografías de los personajes etc…— y los que se lanzan a ello sin más con una impresión de lo que buscan, pero sin un mapa por el que guiarse. Yo he intentado hacerme esquemas y esas cosas, pero he descubierto que le quita toda la gracia a la escritura para mí. Necesito ir descubriendo a los personajes y la trama a medida que avanzo con ellos.

-¿Cuáles son las referencias de Pau Varela a la hora de escribir?
-Cualquier cosa puede servirte de referencia. Por supuesto autores que te gustan y te inspiran. A mí personalmente me encanta la obra de autores como Peter F. Hamilton, John Scalzi, China Mieville, Frank Herbert, James S.A. Corey, Pierce Brown… todos ellos son capaces de narrar historias que no solo me llenan como lector, sino que también me hacen querer ser mejor escritor. Así mismo puedes encontrar referentes en otros lugares, leyendo un artículo sobre un tema que capta tu atención, viendo una película que sorprende o una serie de televisión a la que te vuelves irremediablemente adicto, jugando a un videojuego que logra que te sumerjas en un universo desconocido… Creo que es importante siempre mantener una mente abierta, ya que en cualquier lugar puedes encontrar la inspiración para escribir o la semilla de esa idea genial.

-Tus dos novelas (sin contar tu trabajo en Sueños de Acero Fundido) han sido autoeditadas. ¿Qué ventajas encuentras en esta práctica cada vez más usada por aspirantes a escritor? ¿Y las desventajas?
-La principal ventaja es la libertad que te da como autor. Por ejemplo, mucha gente dice que la ciencia ficción en España no vende, que no tiene público, y menos subgéneros de la misma como la ópera espacial. También hay muchas editoriales que no te publicarán una novela que exceda una determinada extensión, y resulta todavía más difícil vender una primera parte de una trilogía o de una saga. Todas estas necesidades no responden al capricho de los editores ni mucho menos, el mercado editorial marca unas reglas de las que hay que ser muy consciente.

Pues bien, El Eterno Retorno es una novela de ciencia ficción —una ópera espacial para ser más concretos—, tiene la extensión típica de la novela de cifi americana —cien mil palabras— y es la primera parte de una trilogía. No digo que hubiera sido imposible encontrar a una editorial interesada en el proyecto si la hubiera buscado, pero soy consciente de la dificultad. Además, creo que no vale todo con tal de publicar con un sello, hay ciertas cosas que para mí son muy importantes. No hablo solamente de aspectos prácticos como la corrección, el diseño de la portada, etc… servicios que al fin y al cabo uno mismo puede contratar de forma privada. Uno de los requisitos que considero indispensable a la hora de publicar una novela es que esta esté disponible en formato electrónico para todos los lectores, a través de portales como Lektu. En cambio, muchas editoriales todavía ven el mercado digital como algo secundario y, o no ofrecen sus obras en ese formato o las ofrecen en unas condiciones muy determinadas. No tengo nada en contra de ello, pero la autopublicación me ofrece la libertad de establecer yo mismo en qué condiciones se publica mi trabajo.

En cuanto a las desventajas, también hay unas cuantas. Una vez tomas la decisión de autopublicarte aceptas asumir un volumen de trabajo enorme. Te conviertes no solo en autor, sino también en editor, publicista, gestor... El hecho de haber autopublicado mis dos novelas hasta el momento no quita que sienta un respeto enorme por los editores y por su trabajo, y más sabiendo de la realidad que nos ha tocado vivir en estos últimos años. Creo que, por encima de todo, es maravilloso que hoy en día los autores tengamos la posibilidad de elegir. De hecho recomendaría a todos los autores, noveles o no, que autopublicaran aunque solo fuera una vez, para ver todo lo que implica el proceso, creo que es un aprendizaje interesante.

-Tu primera novela (Pandora Despierta) palidece ante El Eterno Retorno en cuanto a número de páginas se refiere. ¿Ha supuesto mucho esfuerzo la escritura de esta novela o ha descubierto que se siente más a gusto con textos extensos?
-La extensión para mí siempre la marca la historia. Pandora Despierta tiene unas cincuenta mil palabras, esa es la extensión que mejor le iba a esa trama y a ese tipo de novela en particular. El Eterno Retorno consta de varios personajes, varios puntos de vista, y la trama se desarrolla en escenarios que van desde Marte hasta la Tierra, y varias naves espaciales. Para contar bien esta historia necesitaba el espacio justo e imprescindible, ni más ni menos. Tengo plena confianza en que nadie podrá decirme que la novela contiene ‘paja’, o que se podría haber contado en menos extensión. Aparte, en realidad no es tan extensa, según la perspectiva desde la que se mire. Dentro de la literatura de género en España estamos más acostumbrados al formato de la novela corta —como es el caso de Pandora Despierta—, pero si uno echa un vistazo a las novelas de ciencia ficción publicadas en el mercado anglosajón verá que siguen un formato diferente. Cada mercado favorece un formato determinado, pero en todo caso es bueno que no estemos limitados por ello.

-Toca hablar de El Eterno Retorno. Cuéntanos qué nos encontraremos en sus páginas.
-El  Eterno  Retorno  narra  las  consecuencias  de  una  guerra  librada  por  la  humanidad  en  un futuro  lejano  contra  una  raza  de  invasores  conocidos  simplemente  como  los  segadores. Cuando  la  guerra  empezó,  la  humanidad  estaba  ya  dispersada  por  todo  el  Sistema  Solar, con  colonias  y  estaciones fundadas desde  la  Luna, pasando por Marte, el sistema Joviano,  hasta  el  cinturón  de Kuiper,  en  los  márgenes  mismos  del  sistema.  La  guerra  se  ganó  pagando  un  alto  precio, muchas  de  esas  colonias  se  perdieron  y  hasta  la   Tierra  misma fue  abandonada  y  dada por  perdida,  con  el  grueso  de  los  refugiados  estableciéndose  en  Marte…  solo  que  no todos  renunciaron  la  Tierra.  La  historia  sigue  a  tres  personajes  principales,  a  caballo entre  Marte  y  la  Tierra,  y  varias  naves  espaciales.  Sin  entrar  en  detalles  de  la  trama, porque  creo  que  vale  la  pena  descubrirla  por  uno  mismo,  a  través  de  estos  tres personajes  vamos  descubriendo  la  naturaleza  real  de  esa  guerra  y  los  motivos  ocultos  de los  invasores.  Es  sobre  todo  una  lectura  que  busca  entretener  al  lector,  una  especie  de adaptación  de  la  narrativa  del  blockbuster  americano  —me  gusta  definirla  como  ciencia ficción  palomitera—,  hay  mucha  acción  que  acompaña  a  los  misterios  que  se  van desvelando  a  medida  que  avanza  la  historia,  pero  sin  olvidar  que  los  personajes  son  el eje  principal.

A  nivel  de  estructura,  me  he  fijado especialmente  en  lo  que  en  los  últimos  años  ha conseguido  la  ficción  televisiva,  tratando  los  capítulos  como  si  fueran  escenas  dentro  de un  episodio,  y  la  novela  como  una  primera  temporada.  Seguramente  las  series  de televisión  sean  hoy  por  hoy  las  que  mejor  están  sabiendo  entender  qué  pide  la  audiencia moderna.  Cada  vez  tenemos  mejores  series  a  nuestra  disposición,  con  canales  como HBO o Netflix  produciendo  ficciones  que  nos  atrapan  temporada  tras  temporada,  Juego de  Tronos,  Breaking  Bad,  Daredevil,  Orphan  Black,  Sherlock,  Black  Sails…,  creo  que los  escritores  podemos  aprender  mucho  de  lo  que  están  haciendo  los  showrunners  y guionistas  de  estas  series.  Al  fin  y  al  cabo,  la  narrativa  audiovisual  se  ha  inspirado  en  la literatura  desde  siempre, y tal  vez ya  va  siendo  hora  de  que  la  influencia  vaya  en  las  dos direcciones.


-¿Crees que el reciente estreno de Star Wars: El Despertar de la Fuerza, la próxima entrega de Star Trek y la adaptación de Valerian, ayudarán a que el género Space Opera esté en boca de todos en los próximos años?
-Espero que sí, porque es un género muy interesante a varios niveles. Fuera de nuestras fronteras esto ya es así, en los últimos años se está empezando a hablar incluso de una segunda edad de oro de la ciencia ficción. En popularidad seguramente no ha habido una época mejor a la presente, con grandes editoriales especializadas en el género como Orbit anunciando un aumento significativo en el número de publicaciones de cara a este 2016. Igualmente la adaptación al cine y a la televisión de novelas clásicas y contemporáneas está ayudando a que cada vez más lectores se acerquen a la ciencia ficción en general y al space opera en particular. Seguramente nos encontramos ante la mejor generación de autores que hemos tenido jamás, tanto por la calidad literaria de sus obras y como por la diversidad de voces que están trabajando la ciencia ficción desde perspectivas nuevas e interesantísimas. Solo el tiempo dirá si es cosa de una moda puntual, o si realmente se trata de una progresión natural. Tan solo espero que, igual que sucedió en su día con el género zombi, aquí en España también llegue esta nueva ola de interés por la ciencia ficción y sus subgéneros.

-¿Qué obras nos recomiendas para empezar en el género Space Opera?
-Si no habéis leído nada de space opera antes, os recomiendo encarecidamente evitar a los clásicos, al menos de entrada. Los clásicos —Clarke, Asimov, Heinlein, Herbert, etc…— son maravillosos, pero inevitablemente han envejecido con el paso de los años y para un lector moderno, acostumbrado a la narrativa contemporánea, puede resultar dificultoso acceder a ellos. No se trata de que sean más difíciles de leer o de entender, es simplemente que cada generación da a luz a un tipo de narrativa acorde a los gustos del momento. Es mejor empezar con algo más cercano, como puede ser La Vieja Guardia, de John Scalzi, Amanecer Rojo, de Pierce Brown —y su continuación, Hijo Dorado— o La Estrella de Pandora, de Peter F. Hamilton. Son obras recientes de space opera traducidas al español y que pueden ser una muy buena puerta de entrada al género.

-Parece que estás muy a gusto en el género de la ciencia ficción. ¿No tienes pensado probar suerte con otras temáticas en próximas obras? ¿Será Pau Varela el escritor del 50 Sombras de Gray español?
-Escribo ciencia ficción porque soy lector de ciencia ficción, pero espero más adelante probar otros géneros. Sí que es cierto que las ideas que tengo para próximas novelas, una vez cierre la trilogía de El Eterno Retorno, giran en torno a la scifi. Aun así, espero escribir muchos libros de aquí a que muera, así que no me cierro a nada. No sé si la novela erótica o romántica me llama demasiado, pero no sé qué me apetecerá escribir dentro de diez, quince o treinta años. ¿Quién sabe?

-¿Cómo ves el panorama literario español?
-Hay mucho y muy bueno de lo que estar orgullosos aquí. Es cierto que si uno se deja llevar por las cifras de ventas se podrían sacar muchas conclusiones negativas, pero los números no lo cuentan todo. Hay autores que están trabajando la literatura de género desde perspectivas muy interesantes y únicas, como Darío Vilas, Víctor Blázquez, Pablo García Naranjo, Víctor Blanco o Lluís Salart. En los últimos años han aparecido varias editoriales que trabajan la literatura de género, y también hay una comunidad de fans que, si bien puede que sea más o menos numerosa, no se puede negar que es muy activa. Eso se ve reflejado en la cantidad de blogs literarios especializados en terror, fantástico y ciencia ficción que hacen una tarea de difusión muy importante. Creo que tenemos motivos para estar contentos, pero por supuesto nos queda mucho trecho por andar.


-Háblanos de tus futuros proyectos.
-De momento estoy centrado en escribir este 2016 la continuación de El Eterno Retorno, que llevará por título La Cosecha Estelar. Cuando empiezo un proyecto me concentro por completo en él, así que de momento no tengo nada más en mente. Asimismo quiero este año llevar a cabo varias iniciativas para difundir el género de la ciencia ficción. En febrero estaremos en Tarragona con Lluís Salart impartiendo una clase de ciencia ficción a los alumnos de la Escola de Lletres de Tarragona, y tenemos un par de ideas que queremos llevar a cabo en la próxima edición de la Fancon de Barcelona.

-Nos gustaría saber la última película/serie que has visto, el último libro que has leído y la última canción o álbum que has escuchado y tu opinión.
-La última película que he visto es Ex Machina, de Alex Garland, que ya había visto hace meses pero que me apetecía volver a ver. Es seguramente mi película favorita del 2015 y una de las mejores pelis cifi de la última década. Una historia pequeña, con tres personajes y la acción contenida en una casa, pero está maravillosamente hecha y los actores son brutales. El último libro que he terminado es Golden Son (Hijo Dorado) de Pierce Brown, la nombraron mejor novela de ciencia ficción de 2015 los usuarios de Goodreads y con razón, es un space opera muy entretenido y con mucha carne a la que hincarle el diente. El último álbum… soy más de escuchar canciones sueltas pero uno que recomiendo por el elemento narrativo de sus letras es Nomésd'entrar hi ha sempre el dinosaure del grupo catalán ElsAmics de les Arts.

-Si Pau Varela no fuera escritor, ¿a qué se dedicaría?
-Por desgracia escritores que vivan de escribir en España hay muy pocos, así que no me queda más remedio que dedicarme a otras cosas además de escribir. Pero por encima de todo lo que intento siempre es ser la mejor persona posible y ser feliz en la medida que puedo. Ese es mi proyecto vital, todo lo demás es un bonito complemento.

-Pues eso es todo. Gracias por tu tiempo. Suerte con la trilogía iniciada con El Eterno Retorno. A partir de ahora, las puertas de Castle Rock Asylum siempre estarán abiertas para ti.
-Muchísimas gracias por acogerme, ¿a qué hora dan la medicación? 

Enlace para el blog El Astronauta Imposible donde podréis descubrir, entre otras cosas, cómo hacerse con las obras de Pau.




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