jueves, 24 de diciembre de 2015

Crítica Krampus, Maldita Navidad por Rubén "Reaper" González





No os voy a mentir, desde el primer momento que se confirmó el proyecto de esta película, estaba deseando verla por tres grandes razones. ¿La primera? Pues por su director, Michael Dougherty. Aquel que en 2007 nos regaló a todos los amantes del cine de terror esa joyita que es Truco o Trato. La llamada por muchos (entre los que me incluyo), Pulp Fiction del terror. Pero los años pasaban y Dougherty seguía sin tocar una cámara y pensando que un gran talento se iba a echar a perder. Pero como dicen, mejor tarde que nunca. Michael se puso manos a la obra con otra película que iba a tocar otra festividad (esta, al menos en apariencia, menos oscura y macabra que la Noche de Brujas) y esta vez tendría una verdadera distribución que nos haría llegar su nueva historia a todas las pantallas posibles del mundo.

La segunda razón es precisamente el mito sobre el que gira toda la historia de la película. Un terrorífico demonio con cuernos y pezuñas de cabra del folclore alpino, que acompaña a San Nicolás y que se encarga de los niños malos azotándoles brutalmente, devorándolos o sencillamente llevándoselos en un saco hasta al mismísimo Infierno. 

Este mito ha sobrevivido hasta nuestros días y el 5 de diciembre, en Austria, se celebra “Krampusnacht”. Donde jóvenes y adultos se disfrazan de la Sombra de Santa Claus con pieles y elaboradas máscaras artesanales y marchan en desfile para asustar a los niños.



En los últimos años hemos podido ver al diabólico personaje en series como Grimm o American Dad y en recientes largometrajes de serie B como A Christmas Horror Story, Krampus: The Reckoning o Krampus: The Christmas Evil. Hasta el director Kevin Smith (Dogma, Tusk) casi realiza una película sobre esta leyenda titulada The Anti-Claus, pero que dejó a un lado cuando el film de Dougherty le llevaba la delantera; veremos si algún día se anima a retomarlo...

Y la tercera razón es muy sencilla. Servidor no es precisamente el fan número 1 de la Navidad. Sintiéndome, la mayoría del tiempo, superado por tanto exceso de felicidad y buenos deseos. Llegando a ser una versión del Grinch incluso más insoportable que la de Jim Carrey (Ace Ventura, La Máscara). Y buscando en el cine de terror, la forma de hacer un poco más pasables estas fiestas. Por lo que esta película se presentaba como un exquisito dulce de navidad al que deseaba hincar el diente.

Los estupendos títulos de inicio ya son toda una declaración de intenciones por parte del director. Dejando claro que la comedia será un elemento vital en esta película. Porque sí, Krampus es una comedia de terror como en su día ya lo fue la muy querida Gremlins. Una fórmula para llegar a más público y que toda la familia pueda disfrutar de una película de terror como ya hizo Tobe Hooper (La Matanza de Texas, Lifeforce) con Poltergeist. Por lo tanto, no veremos una orgía de sangre y casquería. Pero sí que tendremos una endiablada y disfrutable cinta para grandes y pequeños.



Krampus nos cuenta la historia de un niño que pierde el espíritu de la navidad por culpa de su terrible familia. En su arranque de furia, destroza su carta a Santa Claus y la arroja por la ventana. Pero no sabe que ese gesto atraerá la presencia de una diabólica criatura que convertirá estas navidades en un verdadero Infierno.

No es difícil identificarse con la situación que vive el joven Max (Emjay Anthony) con la llegada de sus insoportables tíos y primas. Todos tenemos algún familiar que nos amarga la cena con sus comentarios y comportamientos. Por ello incluso llegué a echar en falta más minutos de escenas familiares antes de la llegada de Krampus. Pero la película sabe lo que el espectador quiere ver y pronto ya podremos atisbar entre los tejados esa monstruosa figura (IMPAGABLE momento).



La película es una gozada a nivel visual, con ese barrio atacado por la sobrenatural tormenta. Generando una gélida e inquietante atmósfera que nos ayuda a adentrarnos en esta pesadilla navideña. Estupenda fotografía  Por no hablar de cierta parte animada que es una delicia.

La BSO cumple en su cometido. Ayudando. aún más, a retorcer siniestramente estas Navidades que nos propone el film.

Como ya vimos en Truco o Trato (sobre todo en el iconico personaje de Sammy), Michael Dougherty se esmera al traernos una nueva galería de terroríficas criaturas, valiéndose de los iconos de estas fechas. Cada uno más grotesco y memorable que el anterior. Hasta llegar a la aterradora criatura que da título a la película. Michael ha aprobado con nota en la actualización de la leyenda de la Sombra de Santa Claus.



Alabar también el uso de efectos prácticos y artesanales y que solo se valgan del CGI cuando sea totalmente imprescindible. Haciendo que esta película sea aún más especial. Excelente trabajo por parte de Weta Workshop.

En cuanto a las actuaciones. El reparto en conjunto cumple para lo que pide una historia como esta. Aunque de todos me quedo con Conchata Ferrell (Eduardo Manostijeras, Dos Hombres y Medio). Cuyo personaje parece una extensión del de la simpática sitcom en la que ejercía de empleada del hogar de Charlie Sheen (Wall Street, Hot Shots), Incluso el personaje de Max, que se supone que es el protagonista, no acaba de cuajar ni en la última parte. Donde todas las circunstancias están de su parte.

Seguro que la película acaba disgustando a muchos que no sepan disfrutar de la mezcla de comedia con situaciones terroríficas. Pero lo cierto es que logra salir airosa de una lid en la que muchos habrían salido escaldados. Y aún así, el endiablado ritmo que se gasta no hará despegar la vista del espectador de la pantalla hasta llegar a ese falso anticlimático final, que es la guinda que corona este jugoso pastel.



Si Truco o Trato fue la Creepshow de nuestro tiempo, podemos atrevernos a afirmar que Krampus es la sucesora espiritual de la ya citada Gremlins. Dougherty se apunta otro título de culto gracias a insuflarle a la película ese espíritu ochentero que agradecerán muchos seguidores del cine de fantaterror. Además de poder presentir guiños y homenajes a películas como Temblores (esa misteriosa criatura subterránea) o Jeepers Creepers (la canción que suena en una radio cuando el Krampus está cerca), entre otras. Claro está, sin dejarse llevar y presentando su propio imaginario de gran forma.

Esta es una película low cost de Universal y Legendary Pictures que repite la rentable fórmula de Paranormal Activity, Ouija o The Purge. Por lo que habrá que ver si se animan a realizar una secuela de este título o se queda en la joyita que es. Al menos, los endiabladamente divertidos esbirros de Krampus invitan a ello. Pero sin ninguna duda, Krampus se ha ganado un merecido puesto entre mis películas para ver en Navidad.

Divertida, gamberra y terrorífica. Si quieres ver algo diferente estas fechas, atrévete a descubrir la leyenda de Krampus.

Cuidado con lo que deseáis. Y sed buenos si no queréis que Krampus os haga una visita estas Navidades.



Lo Mejor: La reinvención del mito de Krampus por parte del director.

Lo Peor: La mezcla de comedia y terror le hará ganarse muchos negativos por parte del gran público.


1 comentarios:

Está súper completo este post, y muy acertado, gracias por compartir. Probablemente, Krampus es la película que más satisfecha me ha dejado el año pasado, además considero que puede ser el nuevo clásico de las Navidades. Es fresca, divertida, original, ágil y con un muy buen diseño de producción, la atmósfera está totalmente conseguida y la película cuenta con algunas escenas buenísimas. Es bastante recomendable por intentar hacer algo diferente. Las actuaciones son buenas (en especial Koechner, que logra humanizar a un personaje detestable) y tiene sus momentos; el problema es que le falta filo como comedia negra y la premisa es algo vaga. Pero en general, es una película con mucho estilo ochentero y por momentos me recordaba a la maravillosa Gremlins.

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