martes, 11 de agosto de 2015

Crítica John Doe: Vigilante por Rubén "Reaper" González






"Una figura encapuchada vaga por las calles de la ciudad con una clara misión: acabar con los criminales de forma definitiva. Oculto tras una inexpresiva máscara blanca acaba con pedófilos, asesinos, abusadores... hasta llegar a sumar 33 muertes a sus espaldas. Ahora este hombre está a la espera de su juicio, y le ha dado la oportunidad a un periodista en concreto para contar su historia y arrojar algo de luz a la enigmática figura de John Doe... ¿Vigilante o psicópata? ¿Héroe o villano? Tú decides..."



Por pura casualidad acabé visionando John Doe: Vigilante. Buscaba una película de antihéroes o vigilantes urbanos y me encontré con esta modestilla producción australiana de atrayente protagonista (me encanta su look y su máscara). Y la verdad es que he salido bastante contento del visionado.

Ya hay unas cuantas películas que tratan sobre gente corriente que se dedica a repartir justicia por las calles de su ciudad al más puro estilo comiquero. Pero nunca suelen cruzar el límite de romper unos cuantos huesos o narices... Ese no es el caso de John Doe. Él no se contenta con mandar a los chicos malos al hospital y a la cárcel. Él los quiere ver a dos metros bajo tierra. Estamos ante una especie de Castigador más "de andar por casa".



Lo interesante de la cinta es el enfoque. Ya que nos cuenta la historia a modo de reportaje. Con grabaciones, imágenes de archivo, entrevistas... Haciéndonos más participes de la historia e incluso haciéndola más cercana. Dándonos algo más que la manida historia del vigilante urbano de turno.

Como ya dije es una cinta modesta. Se nota tanto que incluso llegué a pensar que podría ser de Uwe Boll (Alone In The Dark, Rampage, House of the Dead), el conocido realizador de desastrosas películas y, sobre todo, nefastas adaptaciones de videojuegos que ha acabado ganándose el título del Ed Wood del siglo XXI. Pero ya quisiera tito Boll realizar una película como John Doe: Vigilante. A pesar de lo limitado que está en despliegue de medios y actuaciones, Kelly Dolen se las arregla para tenerte delante de la pantalla durante sus 93 minutos en su debut cinematográfico.

No es un peliculón ni mucho menos. Pero lo cierto es que te hace pensar sobre la ética, los medios de comunicación y el poder de la información en la red, sobre el ojo por ojo y el sistema judicial... no será por temas a tratar.



Aunque consigue mantener el interés del espectador, lo cierto es que la parte final chirría bastante al alargarla más de lo debido. Sin duda habría sido genial haber terminado la película cuando el prota (Jamie Bamber) en ese estupendo ejercicio de metacine critica al espectador. En vez de esperar para ver ese revolucionario desenlace que parece advertirnos de una inminente secuela que, al menos yo. no se ha pedido. Es una pena que esa recta final se cargue tanto el conjunto (incluso no me gustó el darle esa historia tan típica al personaje protagonista).

Si uno no tiene nada mejor que hacer, le invito a descubrir la historia de John Doe, quizás le guste e incluso le haga replantearse unas cuantas cosas.



Lo Mejor: El enfoque de reportaje y el tratar tantos temas replanteantes.

Lo Peor: La recta final.




1 comentarios:

Vi esta película, y sin duda la actuación del protagonista fue lo mejor, buena película. Y cuando parece que se va a poner inteligente, quedo en lo superficial, una lastima.

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