jueves, 8 de enero de 2015

Crítica: [REC] 4 por Rubén "Reaper" GonzáleZ


En 2007 Jaume Balagueró (Frágiles, Mientras duermes) y Paco Plaza (Cuento de Navidad, Llagas) estrenaron una película que supondría toda una revelación en el cine de fantaterror nacional: [REC].
Con poco presupuesto, rodada a ratos en dos únicos escenarios y con unos pocos actores, esta película sorprendió a más de uno y logró unos cuantos galardones. Rodada en formato de falso documental/ reportaje o "mockumentary" (y un poco antes de que llegase la explotación de este recurso) y tildada por muchos como un "tren de la bruja", esta película es de lo mejorcito que ha dado el cine de terror en general (solo hace falta ver los últimos minutos en el "acogedor" ático de la niña de Mereidos). Poco después nos llegaría [REC]2, que aunque resultó ser bastante decepcionante, sirvió para asentar las bases de lo que sería una nueva saga fílmica. Se encargaba de mostrarnos un origen maligno (en el sentido más literal de la palabra) al virus que nos mostraron en la primera entrega. Continuaban con el recurso de la "cámara en mano" aunque esta vez era más especial, ya que la mayor parte del tiempo eramos testigos de los hechos gracias a las cámaras del equipo de GEO´s encargados de adentrarse en el lúgubre edificio barcelonés (lo que dio a la película un estilo muy cercano a los videojuegos shooters, lo que se traduce en más acción). Pero al final la película queda a mitad del camino de la primera entrega (que jugaba con más ventaja al no sabes, el espectador, lo que iba a ver).

Es entonces cuando el dúo de cineastas patrios deciden dividirse para las dos continuaciones por separado. Paco Plaza fue el artífice de [REC]3: Génesis, la película más polémica y controvertida de la saga. Los primeros rumores y noticias de esta entrega nos hablaban de que nos contarían los orígenes del virus diabólico y el caso de la niña de Mereidos. Pero las primeras imágenes oficiales, la sinopsis y los trailers nos mostraban algo muy alejado de eso: una boda. Al final, la película fue una comedia splatter al más puro estilo Peter Jackson con su Braindead que, además, tiene unos primeros minutos muy buenos que finalizan librándose del "cámara en mano" hasta ahora característico de la saga. El Génesis del título acabó refiriéndose al génesis de la Biblia, y la película acabó por frustrar a la mayoría del público. Todos mirábamos con esperanza (y gran temor) a la cuarta entrega de la franquicia que dirigiría Jaume. Al principio, como ocurrió con Génesis, nos darían algo que acabó siendo muy distinto a lo que nos mostraron al comienzo. La cuarta película llevaría por título [REC]4: Apocalipsis, y llegamos a ver un trailer (que tenía cierto tufillo a fake, hay que admitirlo) en el que intuíamos que la la infección iba a extenderse a toda Barcelona. Lo que emocionó a más de uno (me incluyo) y hacía que lo de Apocalipsis, cobrase mayor significado. Pero llegó la primera información y trailer que nos mostraban un escenario nuevo y bastante atractivo: un petrolero en alta mar. Y poco antes del estreno, se vieron obligados a prescindir del Apocalipsis para publicitarla.


Y tras esta introducción, vayamos a lo que nos importa:

La película arranca al poco de terminar [REC]2. Vemos otro equipo de GEO´s irrumpiendo en el edificio y preparándolo para dinamitarlo que se encuentra con los infectados y con nuestra querida Ángela Vidal. Inmediatamente después, pasaremos a formar parte de dicho petrolero en el que volverá a comenzar una vez más la virulenta pesadilla.

Esta cuarta parte de la saga se presenta como la más rompedora. Olvidaos de la "cámara en mano". A excepción de unas cuantas escenas en las que veremos pantallas de cámaras de seguridad, todo será rodado a "la antigua usanza". Lo que a la vez es un acierto y un error. Y es que, al prescindir de eso que distingue a [REC] de otras producciones Z o de infectados, acaba haciendo que la película apenas sorprenda, ya que no podemos negar que lo que estamos viendo ya nos lo han mostrado antes. Aún con todo, la película no decepciona. Entretiene y tiene grandes momentos y no tiene nada que envidiar a películas similares extranjeras. Porque sí, [REC]4 es la entrega más comercial y Hollywoodiense de la saga (se podría definir perfectamente como un cruce de Virus y El Día de los Muertos Vivientes).

No hay queja del maquillaje y el apartado visual. Aunque tengo que admitir que en algunos casos el CGI se les va de las manos (por ejemplo: el momento de la helice del motor en los sistemas de ventilación. ESE momento).

En el reparto, no es difícil destacar a Manuela Velasco (School Killer, Águila Roja) en su, ya icónico, personaje: Ángela Vidal. Esa ingenua reportera con la que nos adentramos en los horrores que nos tenía preparados la saga [REC] y que aquí pasa a ser una chica de armas tomar. El resto del reparto apenas destaca (cierto que sus personajes son un cúmulo de tópicos del género y que sus diálogos no ayudan mucho, pero apenas vemos motivación por su parte en la mayoría de ellos. Y el co-protagonista es lo más inexpresivo que he visto desde Kristen Stewart). Entre los tripulantes de la embarcación, encontraremos a la superviviente del bodorrio de [REC]3: Génesis (aunque, visto lo visto, habría sido mejor que también la hubiesen finiquitado en esa entrega...), para darle más continuidad al asunto.


Uno de los más grandes problemas que le veo a esta entrega, es el de darnos más preguntas que respuestas. En todo momento nos han vendido esta película como el fin de la saga, con lo que sería lo suyo arrojar algo más de luz a todo. Sin embargo, seguimos estando como al principio: apenas sabemos nada. Continuamos teniendo muchas incógnitas con el diabólico virus y con esos expertos que lo investigan. Por no hablar de ese final que es una puerta abierta a otra secuela (¿Esta vez sí que será el Apocalipsis?), además de un puro guiño/homenaje a más de un título del cine de terror.
Aún con todo, la película logra entretener gracias a su endiablada acción, lo agobiante de su escenario (esas humeantes, metálicas y tubulares entrañas de la embarcación) sus derroches de hemoglobina, esa Manuela Velasco que ya a hecho suyo al personaje de Ángela. Además, logra hacer que nos quedemos con ganas de más. Y eso siempre es importante.

Jaume Balagueró a logrado quitarme el mal sabor de boca del Génesis de Plaza (que, aunque no la considero tan mala película. Sí que me supuso una tremenda decepción en su momento), aunque es cierto que esperaba mucho más de este director.

Con sus más y sus menos. Sus aciertos y sus fallos. La saga [REC] ha logrado hacerse un hueco en el cine de terror nacional y, por qué negarlo, mundial (llega a tener más éxito en el extranjero que aquí. Ironías de la vida). El éxito de la primera entrega a animado a los yanquis a realizar en el 2008, uno de sus remakes: Quarantine (que tiene hasta una secuela directa a DVD y con un argumento completamente diferente a [REC]2). Y podemos encontrar un cómic y una antología de relatos nacional en el que podremos disfrutar de más historias de este estupendo universo.

[REC]4 es un agridulce adiós. Aunque, esta despedida puede ser momentanea. Ya que hace nada, parece que Filmax ha anunciado que planean realizar una nueva entrega que parece, ESTA VEZ SÍ, que contará los orígenes de todo y que planea estrenarse en 2018. Queda por saber si Plaza y Balagueró volverán a ponerse tras las cámaras.

Aunque aquí ha tenido una fría acogida, veamos qué tal trata el mercado internacional a esta cuarta entrega de la saga de infectados diabólicos.

Lo Mejor: Manuela Velasco y lo sangriento y adrenalítico de esta aventura en alta mar.

Lo Peor: El CGI y el no ser un buen "final" para la saga.


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