lunes, 5 de enero de 2015

Crítica: El Babadook por Rubén "Reaper" GonzáleZ


Seguro que para aquellos que siguen mi sección Últimas Noticias, este título no les será nada desconocido. Durante meses os he estado hablando de esta película que ha cosechado excelentes críticas por cada festival de cine por el que ha pasado (en Sitges, fue la película que inauguró el pasado certamen). Incluso cineastas como William Friedkin, director de El Exorcista, no se ha cortado a la hora de decir que El Babadook es la película más terrorífica que ha visto.

El Babadook es el debut cinéfilo de la directora australiana Jennifer Kent, quien hace unos cuantos años realizó un estupendo corto que sería el germen que acabaría dando forma a esta película (como ocurrió con Mamá, de Andres Muschietti).

Seis años después de un fatal accidente que se llevó la vida de su marido. Una cansada mujer se ve en la obligación de cuidar sola a su activo hijo de seis años, mientras trabaja en un deprimente asilo de ancianos. Por si fuera poco, el pequeño vive con el miedo de los posibles monstruos que amenazan su seguridad y la de su madre. Y esta fantástica amenaza se tornará en real cuando Samuel haga que su madre le lea el cuento de Mr. Babadook. Lo que hará que sus vidas se tornen un verdadero infierno.

La película empieza fuerte, mostrándonos ese accidente en el que Amelia ve morir a su marido el mismo día que va a dar a luz a su hijo, Samuel. Tras esto, nos encontramos con una primera parte que podría calificarse de drama familiar. Tenemos una madre que se ve superada por su hijo, y que parece agradecer las horas en las que trabaja en ese asilo, lejos de los profesores y familiares que no soportan al pequeño. Por otra parte está Samuel. Un niño muy especial, aficionado a la magia y que vive amenazado por un monstruo que pronto podrá dar forma cuando encuentre el libro de Mr. Babadook. El pequeño es, a los ojos de los demás, un niño conflictivo, y es que dicha amenaza hace que llegue a fabricar artilugios y armas caseras (me ha encantado ese detalle) para defender a su familia.

Hay que aclarar que, aunque esta sea una película de terror, no es el terror al que nos está acostumbrando últimamente el cine. El Babadook no busca asustar al espectador con golpes de música, sonido o sangrías o sustos gratuitos. No. El Babadook insinúa más que muestra. Se recrea en la atmósfera y en el suspense. Aunque eso no quita que nos regale unas cuantas escenas e imágenes inquietantes.


No es nada complicado meternos en la historia que nos presenta Kent. Todos hemos temido a aquel monstruo que se oculta en el armario o debajo de nuestra cama cuando nuestros padres apagaban la luz de nuestro cuarto cuando eramos niños. No nos cuesta identificarnos con el temeroso Samuel. Y seguro que más de una madre comprende a Amelia.

Si hablamos de los personajes de la cinta hay que hablar de Amelia y Samuel. Por supuesto que hay otros muchos secundarios como la hermana de Amelia y su hija, el compañero de trabajo de Amelia, la adorable y anciana vecina, el policía al que acudirá cuando todo empiece a írsele de las manos... pero no son más que personajes que, aunque no son prescindibles, no dejan de ser meros recursos para que la historia prosiga su endiablado camino. Es en esos dos personajes en los que recae todo el peso del film, y hay que quitarse el sombrero, porque estos dos actores logran aguantarlo muy bien. 

Essie Davis (más conocida por sus papeles televisivos) interpreta de fábula a esta madre que se aleja bastante de la figura de madre sobreprotectora que nos han mostrado bastante películas de terror. En más de una ocasión logrará transmitirnos esa sensación de depresión y dolor que su personaje arrastra tras de sí desde el minuto uno.

Y no hay que olvidarse de Noah Wiseman, el pequeño que encarna a Samuel y que supone su primera aparición ante las cámaras. ¡Y vaya debut! Este crío apunta maneras, y deja en pañales a más de un pequeño actor de hoy en día.


Hablemos del monstruo. Puede que en este punto, más de uno salga un poco escamado. La primera vez que conozcamos a Mr. Babadook será cuando Amelia y Samuel comiencen a pasar las páginas del libro desplegable. En esas macabras ilustraciones (increíble escena y estupendo objeto clave del film) vemos a ese personaje caricaturesco de enorme boca y sombrero de copa que a un servidor le encanta. Poco después podremos vislumbrar entre las sombras esa figura de afilados dedos que, creo que se ha ganado a pulso entrar en la galería de terroríficos personajes de cine en la que encontraríamos a Freddy Krueger, Jeepers Creepers, Sammy... este monstruo consigue que la película no sea un refrito de lo ya visto en multitud de títulos de fantaterror, y consigue dar al conjunto un toque de cuento macabro que le sienta de fábula. Además, demuestra que no necesita mostrarse para que se nos erice el vello de la nuca (destaco la escena Ba ba-ba dook dook DOOK, una llamada que nada tiene que envidiar al Bloody Mary o a la canción de la comba de Pesadilla en Elm Street).

La película ha manejado un pequeño presupuesto. Pero en ningún momento roza la Serie B (su puesta en escena y fotografía son sobresalientes). Es solo que la directora es consciente que no necesita de grandes presupuestos ni medios para contar su historia.

A pesar de ser su primer trabajo, Jennifer Kent no tiene nada que envidiar a cineastas denominados "maestros del suspense" como el conocido James Wan. The Babadook supera con creces películas como Insidious o Expediente Warren: The Conjuring. Kent conoce las herramientas argumentales y tópicos de este cine y logra crear algo a lo que no estamos muy acostumbrados, siendo un verdadero soplo de aire fresco al género.

Al terminar de ver la película, dos títulos me vinieron a la mente: la ya citada y aceptable Mamá de Andres Muschietti y apadrinada por Guillermo del Toro (Mimic, El Laberinto del Fauno) y la decepcionante Intruders de Juan Carlos Fresnadillo. Pero El Babadook sale airoso de todo aquello en lo que estos dos títulos fallan o carecen.

Es una pena que un título como este no vaya a tener la repercusión que se merece. Pero seguro que en muy poco tiempo logrará el calificativo "de culto". Y no es para menos.

Recomendaría a los visitantes de Castle Rock Asylum, que le den una oportunidad, y más teniendo en cuenta que en nada, gracias a eOne films, podremos disfrutarla en las pantallas de cine de nuestro país.

Lo Mejor: Todo. Es una película redonda. Además de un debut espectacular. Un nuevo clásico para el cine de terror.

Lo Peor: Que no llegará a tener la repercusión que se merece.



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