martes, 12 de agosto de 2014

Experiencia Mass Effect. Antes, durante y después.



¿Por qué compartir esto con vosotros? Bueno, siempre se ha dicho que cuando lees un buen libro, una obra maestra, sueles cambiar tú como persona, al igual que tu forma de ver las cosas. Esto tendrá spoilers sobre la historia principal, pero a esta altura… Quién no lo ha jugado? Como quisiera compartir con todos vosotros las sensaciones que he vivido a lo largo de la trilogía, lo dividiré en capítulos, ya que sino sería muy extenso.

Todo esto comenzó para mi hará varios años atrás. Cuando vi el Mass Effect colocado en una estantería, oculto detrás de otros juegos más rimbombantes de por entonces. Lo primero que me llamó la atención fue la carátula, un punto a favor, pues soy un gran fan de la ciencia ficción y de todo aquello que tenga que ver con el espacio exterior. No me costó mucho llevármelo para casa y ponerme de inmediato con ello, pero lo que yo no sabía por aquél entonces es que este no iba a ser un mero juego más y se iba a convertir en una historia en la que yo era el protagonista.

El comandante Shepard, un humano huérfano crecido en las calles de las megalópolis terrestres (Una de las tres opciones que puedes elegir a la hora de crear tu personaje) y a los 18 años entró en el servicio en las fuerzas especiales, denominadas N. Los rangos van del 1 al 6 y, superando este último tras grandes entrenamientos intensivos y en territorio hostil, bajo las peores condiciones, se les otorgaba el rango N7, que lleva con orgullo Shepard.
Su unidad fue completamente destruída en un ataque de fauces trilladoras (Un gusano gigante y agresivo que siempre está al acecho para buscar comida) y el fue el único superviviente, lo que le creó cicatrices emocionales.

Así comenzó mi andadura en el universo de Mass Effect, con el personaje de Shepard predeterminado por la historia (si, soy un purista) y quedándome alucinado por la calidad de las gráficas. (Cabe decir que era mi segundo juego de rol, después de la saga Gothic) Anderson, el capitán de la Normandía, una de las naves más avanzadas de la Alianza de Sistemas, junto con el resto de la tripulación y un excepcional pasajero llamado Nihlus, con categoría de espectro (Un soldado a las órdenes del consejo de la Ciudadela) que cuentan con total libertad a la hora de actuar y rara vez responden por sus actos. El destino, una colonia llamada Eden Prime. Shepard sospechaba que no se trataba simplemente de un vuelo de instrucción y que había algo más. De repente, llega una transmisión del planeta, están siendo atacados. Poco se puede ver, pero casi al final, la forma de una gran nave desconocida se congela en la pantalla, continuado por un incómodo silencio.

En realidad, la misión se trataba de recoger una baliza de una antigua civilización llamada proteanos, que dominaron la galaxia hace 50.000 años, pero que por algún motivo desconocido desaparecieron, encontrada en unas ruinas. El estudio de estas ruinas siempre ha aportado grandes avances tecnológicos, como por ejemplo el descubrimiento de este tipo de ruinas en Marte, lo que llevó al descubrimiento de los relés de masa y al primer encuentro con una raza alienígena.

Nihlus se adelanta mientras que tú bajas con tu pelotón, formado por un biótico ( una persona capaz de usar la energía oscura para crear campos de efecto de masa) llamado Kaidan Alenko con el grado de teniente y el entusiasta cabo Jenkins, quien muere por el disparo de unos droides voladores nada más bajar de la nave.
Avanzando un poco, llegas a una cinemática en la que ves a una soldado siendo atacada por unos “robots” (Más adelante te dice que son geth y que son sintéticos, creados como herramientas por una raza llamada quarianos que conocería más adelante) Ayudas a destruir a los hostiles y mantienes una charla con la jefa de artillería Williams, añadíendola a tu pelotón y continuando hacia la zona de la excavación. Al comprobar que no está allí ya, sigues el camino hasta el espaciopuerto, pero antes de llegar puedes ver como aquella nave gigantesca que viste en el video, despega de la superficie del planeta y se marcha del lugar.

Con los pelos de punta, avanzaba hacia el espaciopuerto en donde un estibador vago se salvó del ataque por dormir la siesta y como te cuenta la muerte de Nihlus a manos de un supuesto amigo suyo, Saren, otro espectro turiano. Avanzando llegué al tranvía, el cual coges para llegar al lugar donde se encuentra la baliza proteana.
Tras desactivar unas bombas y matar a varios geth más, llegas al lugar. De fondo, pude ver un suelo completamente quemado, una extensión enorme.
Al acercarme a la baliza para comprobar su estado (activa, por cierto) y enviar un mensaje a la Normandía para ordenar su recogida, la tonta de Ashley se acerca a la misma y entra en una especie de campo de fuerza, pero yo (Shepard) le aparta y sustituye su lugar. De repente, empieza a ver cosas extrañas y unos segundos más tarde, la baliza explota, terminando así tu primera misión… No muy bien.

Ahí me encontraba yo, tras mi primera hora de juego, con el corazón a mil. Hacía mucho tiempo que un juego no me hacía sentir algo parecido, tan inmersivo, tan… Perfecto. No podía esperar a seguir jugando.
Hasta aquí por hoy, la siguiente entrega. Shepard, “Primer” espectro humano y la acusación al renegado de Saren.

Assuming direct control!

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