Castle Rock Asylum

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I Convocatoria Literaria de Castle Rock Asylum

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Animal de compañía (Pet), de Carles Torrens

Crítica por Rain Cross.

La Sala Común: Black Mirror, T.4

Por Rubén "Reaper" GonzáleZ.

La cura del bienestar de Gore Verbinski

Crítica por Chica Sombra.

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miércoles, 17 de enero de 2018

Crítica Animal de compañía (Pet) de Carles Torrens



Sinopsis:

Seth y Holly, son dos personas aisladas que tienen mucho más en común de lo que creen. Una oscura historia de amor que examina cuánto estamos dispuestos a hacer en nombre del amor.


Opinión:

Desde que salió su primer póster tuve curiosidad por este título, pero al leer la sinopsis debo confesar que no me apetecía demasiado ver otro film sobre secuestros convencionales o que su único factor sorpresa fuera que la víctima se transformara en verdugo. Menos mal que, en Animal de compañía (Pet) no ocurre nada de eso.

Estamos ante el nuevo trabajo del barcelonés Carles Torrens, el cual se ha movido dentro del género desde que se adentró en el mundo del cine y que consigue dejarnos un buen sabor de boca.

Dominic Monaghan (Perdidos) interpreta a Seth, un hombre solitario que trabaja en una perrera que se obsesiona con una ex compañera de instituto después de reencontrase con ella en el autobús. Monaghan cumple con creces en el papel de hombre extraño al que su fijación con estar con Holly le hace llegar a seguirla y secuestrarla con la excusa de salvarla de sí misma.


En el papel de Holly tenemos a Ksenia Solo (Cisne Negro), la cual debo confesar que no me convención mucho al principio. Me pareció bastante plana, pero a partir del momento del secuestro su registro mejora y su interpretación se vuelve más que correcta.

El juego psicológico entre los dos personajes está bien llevado, descubriendo la verdadera personalidad de Seth, y sobre todo, Holly

Al principio la película se me hizo algo pesada e incluso, aburrida. Seguimos a los dos protagonistas y vemos un poco sus vidas mundanas. Pero a partir de la segunda mitad, la cosa se vuelve interesante. 
Una vez Holly es cautiva de Seth es cuando la cinta se convierte en una sorpresa dentro del género de secuestros y nos ofrece más de un cambio de guión que harán las delicias de los más perturbados. 


Sin querer spoilear mucho para que el espectador se sorprenda, debo decir que a pesar de su floja primera parte, Animal de compañía (Pet) cuenta con un par de giros inesperados que mejoran y mucho el film y con por los que entiendes que se llevara el premio a Mejor Guión en el Festival de Sitges de 2016.

¿La recomendaría?

Aunque dure hora y media, la primera parte puede resultar algo pesada, pero gracias a los diversos plot twist que esconde, hace que valga la pena echarle un ojo.






lunes, 15 de enero de 2018

La Sala Común: Black Mirror, T.4





Ya han pasado siete años desde que el primer episodio de Black Mirror sorprendiese a todo aquel que se atreviese a visionarlo. Su premisa no era otra que la amenaza de un misterioso terrorista de acabar con la vida de la querida princesa Susannah si el primer ministro no mantenía relaciones sexuales televisadas con un cerdo.

Esta era la chocante carta de presentación de Black Mirror. Serie antológica creada por Charlie Brooker con la que quería mostrar los peligros, beneficios o inquietantes o turbadoras situaciones que pueden producir la tecnología (tanto actual como una futura e hipotética). En el caso del episodio titulado El Himno Nacional, las redes sociales y los medios informativos era parte clave en el desarrollo de este peculiar thriller político. La crítica a la prensa actual, a los populares espacios de difusión social como son Twitter o YouTube y hasta a la sociedad actual fueron solo unos cuantos de los grandes temas que trató Brooker y su equipo en tan solo 44 minutos.




Black Mirror se convirtió en poco tiempo en toda una serie de culto. Sus dos temporadas de apenas tres episodios cada una (más un episodio especial de Navidad) se convirtieron en todo un referente de la oferta televisiva actual. Y entonces llegó Netflix para lograr que el espejo oscuro de Charlie Brooker se hiciese totalmente mundial.

La tercera temporada de Black Mirror contó con el doble de episodios que sus anteriores temporadas. Por no hablar de un claro aumento de medios como solo el gigante del VOD puede ofrecer. Y, aunque está claro que la temporada logró mantener a Black Mirror como una de las mejores series del año, es imposible evitar verla como una especie de paso atrás. Porque lo cierto es que fue bastante irregular y al preguntar al público por la tercera temporada lo más seguro es que solo hablen bien de verdad de dos episodios (tres como mucho si mencionan a Nosedive).

San Junipero fue el episodio mejor valorado a nivel general. Es imposible resistirse a esta peculiar historia de amor de temática ochentera que nos presentó Brooker. Una de las pocas veces que Black Mirror muestra la mejor cara posible de la tecnología.

Por mi parte, considero que el mejor episodio de la temporada (y uno de los mejores de la serie en general) es Shut Up and Dance. Muchos la acusan de simple, pero este thriller con devastador plow twist final incluido, representa a la perfección lo mejor que puede mostrar la serie. Y lo hace sin tener que recurrir a avanzadísimas tecnologías y anclándose en una historia sencilla pero que ofrece más de lo que parece a simple vista.




Estaba claro que la cuarta temporada tendría que replantearse muy bien el rumbo que querría tomar la serie si quiere mantenerse en emisión durante cierto tiempo más... Y vaya si lo ha hecho,

Las primeras temporadas de Black Mirror se arriesgaron mucho y se esforzaron en impactar al espectador. Algo lógico teniendo en cuenta que jugaba a su favor el factor originalidad y tenían que hacerse ver a partir de un canal británico. Actualmente, bajo el amparo de Netflix, esto no tiene porque ser así. Teniendo una especie de "seguridad" que creo que les afectó bastante en el desarrollo de la tercera temporada. Pero creo que Brooker y los suyos han aprendido de sus errores y en esta nueva temporada han querido mantenerse en una cómoda línea alejada de los riesgos de sus primeras entregas. Pero que se alza por encima de su tercera temporada al buscar una variedad temática encomiable. Netflix puede proporcionar a Charlie Brooker gran libertad artística y buenos contactos para conformar los equipos que realizarán cada episodio. Y esto se ve y se siente en esta más que solvente cuarta entrega en la que, aunque cueste ver y decidir otro "San Junipero" o "Shut up and Dance", logra mantener cierta calidad en cada uno de sus episodios y ofrece un buen sabor de boca en su conjunto.

Ahora paso a comentar cada uno de los episodios que componen esta cuarta temporada de Black Mirror:

-USS Callister: Inmejorable forma de comenzar la temporada y su gran apuesta. Llegando a poder tildarla de largometraje (su duración pasa de los 60 minutos), este episodio era de lo que más llamaba la atención en los trailers y avances de esta temporada. Lo que en un principio parece vendernos una simple parodia de las space operas, al poco de empezar el episodio comienza a revelarse como una perturbadora historia sobre realidades virtuales y cuestionables personajes que representan lo peor a lo que puede aspirar el ser humano.

Por encima de su estupenda desmitificación de Star Trek (curioso que se haya estrenado en el mismo año en el que lo hace Star Trek: Discovery y The Orville), USS Callister trabaja a partir de la tecnología VR que tanto se está tratando de imponer en el mercado del videojuego (impagable ese último diálogo en el que tenemos un guiño que hará las delicias de todo fan de Breaking Bad). Y riza el rizo añadiéndole una tecnología a mayores (más fantasiosa) que otorga al relato un toque más en la retorcida apuesta que es USS Callister.




-Arkangel: El gran reclamo de la temporada es este episodio dirigido por Jodie Foster que se ha convertido en la clara decepción de esta nueva entrega de Black Mirror. Y es ciertamente doloroso porque Arkangel tiene una de las mejores premisas con las que ha trabajado esta serie.

Traer a un niño al mundo es fácil, lo difícil viene a partir de ese momento. El mismo mundo está repleto de un sinfín de peligros y cosas que conviene tener alejados de nuestros retoños. La protección se convierte en un gran deber para los progenitores... ¿Pero en qué punto esto puede llegar a ser perjudicial para el desarrollo del pequeño? Esta es la estupenda y polémica premisa que Arkangel desaprovecha a favor de un desarrollo más digno de una TV Movie de sobremesa que un episodio de Black Mirror.




-Crocodile: Black Mirror tiene una clara predilección por el thriller, pero una vertiente de este género que aún no había usado era el proveniente de los países nórdicos. De hecho, hasta ahí se traslada este episodio rodado en Islandia, que ofrece a disposición de Brooker y el director Joan Hillcoat (The Road, Sin Ley) unas excelentes localizaciones que contribuyen a crear esa gélida atmósfera de este crudo relato donde asistimos a todo un descenso a los Infiernos en los que se embarca el personaje protagonista encarnado por Andrea Riseborough (Oblivion, Mindhorn).

Es cierto que puede acusarse al episodio de que la introducción del elemento tecnológico puede sentirse bastante "forzado" en el conjunto y que hasta se deja bastante de lado para centrarse en los personajes de este thriller nórdico Made In Black Mirror. Pero lo cierto es que se solapa suficientemente bien en el conjunto. Y hasta logra que el episodio gane bastantes enteros al mostrar como esa tecnología está tan "normalizada" en esa sociedad.




-Hang the DJ: No se ha tardado nada en denominarla "el nuevo San Junipero". Y es cierto que este episodio puede guardar grandes similitudes al mostrarnos una historia romántica y una visión no tan tecnófoba. Pero por suerte, Hang the DJ logra imponerse por méritos propios.

Llevando a los programas de citas al ultimísimo nivel. Este episodio nos presenta a dos jóvenes que se conocen pero que según una infalible I.A. que puede descubrir la duración de las relaciones, no les concede apenas ni un día. ¿Pero podrían los algoritmos estar equivocados? ¿De verdad puede cuantificarse el amor?

Está claro que la excelente química que crean los actores Joe Cole y Georgina Campbell es vital para que Hang the DJ cumpla su cometido. Y hasta ese apurado plow twist de los últimos minutos no logra empozoñar el estupendo visionado de este episodio.




-Metalhead: El mejor ejemplo de esa variedad temática de la que tanto os hablo. Denigrada por muchos pero totalmente reivindicable. Un breve (41 minutos) pero contundente Survival Horror a cargo del director de la adaptación de 30 Días de Noche y varios episodios de la excelente Hannibal.

Estupenda decisión la de mostrar esta historia en blanco y negro. Además de lograr que el relato se diferencie del resto (no solo de este temporada), contribuye a crear un ambiente aún más inquietante.

Imposible no notar las múltiples referencias y guiños a varias películas del género de terror. Nosotros no podemos evitar citar a la pésima Rottweiler, de la extinta Fantastic Factory, de la que, claramente, Metalhead toma gran inspiración. Pero el episodio dirigido por David Slade sí que sabe aprovechar todo lo que Brian Yuzna tiró por la borda en 2005. Además de imponer en tan poco tiempo (y con tan contados elementos) un misterioso y a la vez inspirador mundo post apocalíptico que envidiarían muchas producciones de serie B.

Muy buen diseño de la implacable amenaza (basado en robots YA existentes), por cierto.




-Black Museum: Si USS Callister era la mejor forma de empezar la temporada, Black Museum es la de terminarla. Si te gustó White Christmas, estás de enhorabuena. Porque este capítulo vuelve a hacer uso del estupendo juego narrativo de presentar 3 historias interconectadas alrededor de este particular e inquietante lugar regentado por el cuestionable Rolo Haynes (Douglas Hodge).

Si desde hace un tiempo se lleva intuyendo que, a pesar de las buenas diferencias entre episodios, las historias de Black Mirror se desarrollan en un mismo universo ficticio. Este capítulo viene para dejar claro (o, al menos, imponer) esto. Los easter-eggs que nos encontraremos a lo largo del metraje no solo pertenecen a lo visto en esta temporada. Black Museum remite a las anteriores entregas, por lo que conviene que el espectador esté atento si quiere captar todas las referencias y guiños.

El episodio desprende un irresistible aroma al Historias de la Cripta de HBO (sobre todo en la primera historia que nos descubre Rolo, que bien habría merecido la pena explorar en todo un episodio) que puede que eche para atrás al espectador más impresionable (el capítulo tiene cierta carga sexual y de violencia gráfica). Pero que deja bien claro que estamos ante uno de los episodios más redondos de la serie.




La cuarta temporada de Black Mirror se aleja de la contundencia y controversia de sus primeras entregas para seguir encaminándose a un camino más "seguro" pero que no deja de sorprender y mostrarse como una de las mejores apuestas del panorama televisivo actual.





Lo Mejor: La variedad temática que puede lograr afianzar la serie como la Twilight Zone del S.XXI.

Lo Peor: Es inevitable no echar en falta algún episodio contundente y memorable.



viernes, 12 de enero de 2018

Crítica Bright de David Ayer





2017 ha sido un año decisivo para Netflix en su nuevo afán de producir películas originales para su plataforma de streaming. A nivel general, el gigante del VOD ha realizado films sobre todo entretenidos. Pero ya empiezan a dar con la tecla adecuada como ha demostrado en algunas de sus producciones cinematográficas de este año.

El caso más sonado fue el de Okja, ya que su estreno mundial fue en el Festival de cine de Cannes. Donde se ganó bastantes abucheos simplemente por ser una película de Netflix, quien, para muchos, es una clara enemiga para el cine de sala. Pero uno no puede evitar echar la vista atrás y recordar que cuando apareció la televisión, el mundillo cinematográfico también se puso en lo peor y... ¿creo que las salas de cine no están extintas, no?

El cine lleva ya bastantes años dando malas señales, pero no precisamente todas son culpa de Netflix. Lo cierto es que últimamente se agradece poder disfrutar de una película en la tranquilidad y comodidad de tu salón si tenemos en cuenta los altos (y exagerados en muchos casos) precios de las entradas de cine. Por no hablar de la falta de respeto del público general, que convierte la mayoría de las proyecciones en una desesperante experiencia de ruidos y actitudes molestas. 

No, no creo que Netflix acabe con el cine. Pero sí espero que les sirva como toque de atención.

Volviendo a la crítica, el gigante del VOD se guardaba un último tanto para cerrar su año cinematográfico: Su primer gran blockbuster. Una película que le ha costado la friolera de noventa millones de dólares y que cuenta con una conocida estrella de cine como es Will Smith (Independence Day, La Verdad Duele). Por no hablar de la curiosa y fascinante premisa que maneja.




No han sido pocos los que han querido buscarle parecido con el videojuego Shadowrun o con la película Alien Nation. Pero lo cierto es que Bright escapa de las simples referencias para buscar voz propia al mezclar toda su carga fantástica con el mundillo policíaco y callejero que tan bien sabe manejar David Ayer (Sabotage, Fury), director del film. 

Los créditos iniciales son una excelente y ocurrente forma de presentarnos y adentrarnos en este mundo. Y a lo largo de la cinta no dejan de darnos más y más detalles que enriquecen este Universo. Y sí, es cierto que la mayor parte de ello queda en un segundo plano. Pero esto no hace desmerecer el excelente trabajo de World Building de Bright. Porque la película no quiere engañar a nadie, la verdad. No dejamos de estar ante una película Made In Ayer con un estupendo transfondo. O sea que por encima de todo vamos a ver una película entretenida y adrenalítica. Cierto que el mundo, personajes y situaciones dan para mucho más. Y que la película puede dar la sensación de ser un piloto largo y costoso de una nueva serie de Netflix. Pero creo que queda claro que el objetivo del servicio de streaming es tener una explotable franquicia (ya tiene confirmada secuela fílmica). Y potencial hay de sobra. Por lo que es más comprensible este simple pero efectivo ejercicio de presentación por medio de una sencilla trama de buddy movie con mcguffin mágico.





Max Landis está tras el guión de Bright. Y esto era mi mayor temor para con el film. El hijo de aquel que nos regaló la estupenda Un Hombre Lobo Americano en Londres tiene sus mejores trabajos en la historia de Chronicle y en la adaptación seriéfila de Dirk Gently. Pero en general, su labor como guionista es bastante cuestionable. Con Bright, Landis se centra en la trama de la peligrosa varita que da sentido a la continúa persecución en la que se ven inmersos el trío protagonista del film. Dando pequeñas pinceladas del interesante Universo pero sin querer pararse demasiado en ellas. Buscando sobre todo el entretenimiento y el espectáculo (¿que podía haberse explotado el tema racial? Pues sí, pero al menos está presentado y funciona para con la historia).

Will Smith y Joel Edgerton son la pareja protagonista, que presenta un curioso e interesante status quo al tener un orco como el compañero del veterano agente de policía (que resulta ser negro). Ya de por sí, esto hace que la cosa funcione. Pero se logra crear una dinámica bastante buena que no busca la amistad fácil entre los personajes.




Smith trabaja en la línea de sus últimas aportaciones al género de acción y blockbuster, la verdad. Aunque su personaje goza de una actitud de superado por las circunstancias y "quemado" de todo que le hace ganar bastantes puntos.

Edgerton logra que su Jakoby transmita mucho aún teniendo todo ese maquillaje y protésicos encima. Es una pena que se le de más cancha a su faceta cómica que a la dramática, porque el personaje puede dar muchísimo de sí.




Es una pena, pero el resto del reparto no brilla para nada. A la Tikka de Lucy Fry le falta algo más de exposición para que no se sienta como un mero acompañamiento del mcguffin. Pero al menos no cae en el fango en el que se empozoña Noomi Rapace. quien encarna a una villana tan letal como plana. 

Lo cierto es que Bright puede parecer que no justifica su alto presupuesto. Su puesta en escena es bastante simple y sucia. Pero precisamente la película busca esa sensación cercana y próxima para que cuando se presente el factor fantástico el choque sea más drástico. Es en el diseño y maquillaje (sobre todo de los orcos) donde se empieza a vislumbrar que Bright es algo más que una TV Movie. Y a la cosa se le añade las grandes escenas de acción y tiroteos. El trabajo tras las cámaras de David Ayer es estupendo, pero en su línea. No sorprende, pero al menos puede resarcir tras su trabajo en Escuadrón Suicida



Bright supone un estupendo "correcalles" Marca Ayer que reinventa las buddy movies y películas policíacas haciéndolas pasar por un filtro Fantasy que nos regala un producto fresco y que invita a crear franquicia (desde una serie a lo The Wire que siga a más policías y pandilleros de las calles de esta L.A. hasta una película precuela al más puro estilo El Señor de los Anillos descubriéndonos esos "Años Oscuros").




Lo Mejor: El dúo Smith-Edgerton. El Universo que propone.

Lo Peor: Los secundarios. Querer ver y tener mucho más del Universo.



lunes, 8 de enero de 2018

Crítica A Ghost Story de David Lowery





"-¿Qué es un fantasma?
-Un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez, un instante de dolor, quizá algo muerto que parece por momentos vivo aún, un sentimiento, suspendido en el tiempo, como una fotografía borrosa, como un insecto atrapado en ámbar. Un fantasma, eso soy yo".

En 2001, el director mexicano Guillermo del Toro trató de definir lo que cree que es un fantasma en este evocador diálogo de la estupenda El Espinazo del Diablo. Una visión más profunda y transcendental de lo que muchos piensan a la hora de hablar sobre estos seres/fenómenos que han estado presentes en el imaginario colectivo desde los albores de la humanidad. Pues pocos misterios carcomen más al ser humano que lo qué nos espera Más Allá de la Vida. ¿Habrá algo al Otro Lado? ¿O precisamente el que solo nos aguarde un inmenso y eterno Vacío motiva a los difuntos a mantenerse todo lo posible anclados a este plano existencial?





David Lowery también ha querido dar su particular visión del fantasma con esta película que sorprende desde el primer momento en que reparamos en el aspecto que presentan sus espectros: una simple sábana con dos agujeros para los ojos. El disfraz más viejo y simple del mundo. La representación más habitual que ya fue utilizado en la desconocida Finisterrae pero que aquí sigue sorprendiendo. 

Comprensibles son los iniciales enarcamientos de cejas y posteriores bromas, pero uno pronto acepta demasiado bien esta representación de las espectrales entidades de Lowery. Sobre todo tras echarnos en cara los momentos más dolorosos y cargados de sentimientos vistos en cine en mucho tiempo (y hablo totalmente en serio).

La premisa se resume en "Un hombre muere y afronta su nueva forma de existencia como fantasma". Pero está ya más que superado lo de que tener argumentos simples no es impedimento a la hora de ofrecer una película profunda y cargada de matices. Y desde luego que A Ghost Story viene para imponer esto.





A Ghost Story presenta una puesta en escena minimalista. La historia no pide otra cosa, además de que esto no significa que no nos regale increíbles y poéticos momentos y escenas como los que nos aguardan en la recta final. La solemne fotografía se amolda también a este bello y desolador conjunto. Por no hablar de la hipnotizante BSO y el I Get Overwhelmed de Dark Rooms que, además de lograr que el trailer de la película fuese aún más melancólicamente bello, cobra gran importancia en el mismo film

Vaya por delante que esta película presenta un ritmo narrativo bastante especial. Muchos pueden acusarla de lento. Y es cierto que su primera media hora puede costar hasta el más predispuesto. Pero cuando uno comienza a descubrir el amargo pastel que hornea Lowery a lo largo del metraje, todo cobra sentido (sí, hasta el momento tarta). No es pedantería ni pretenciosidad. El director ha logrado algo parecido a lo que consiguió Dennis Villeneuve con La Llegada. Y eso es la de presentar un ritmo y montaje que se amolda a la particularidad de la historia o en este caso a la (llamémosle) habilidad en el nuevo estado del protagonista.




La película no busca ser selectiva para con su público, la verdad. Incluso en el ecuador del film tenemos un completísimo monólogo que plasma gran parte de lo que nos quiere hablar A Ghost Story. Pero está claro que no se parará más de lo necesario. Si uno no logra o no quiere entrar en la historia nada puede hacerse. Pero si lo hace le espera TODA una transcendental odisea acompañando a este fantasma en su viaje de aceptar lo inaceptable. 

No conviene hablar mucho de este film. Es mejor que cada uno afronte todo lo que presenta y quiere que sintamos A Ghost Story por sí mismo y lo más "virgen" posible. Aunque sea tan solo por mera curiosidad, deberíais darle la oportunidad a esta peculiar y profunda historia de fantasmas.




Lo Mejor: Que dos actores con sábanas puestas logren que sintamos tal cantidad de emociones. 

Lo Peor: Que se la pueda tildar de pretenciosa.


viernes, 5 de enero de 2018

Crítica Crudo, de Julia Ducournau






Sinopsis:


Justine, una joven de 16 años, vive en una familia donde todos son veterinarios y vegetarianos. Es una estudiante brillante y prometedora, pero al ingresar en la facultad de veterinaria descubre un mundo decadente, despiadado y peligrosamente seductor. Durante la primera semana, obsesionada por encajar con sus compañeros de clase, se aleja de los principios que le han inculcado su familia, y come carne cruda por primera vez. Las consecuencias no tardan en llegar, y la joven empezará a desvelar su verdadera naturaleza.




Opinión:


Con opiniones muy positivas sobre lo rompedora y transgresora que era, y una oleada de premios en diferentes festivales de cine, me dispuse a ver Crudo, el nuevo trabajo de la directora francesa Julia Ducournau, que además firma el guión. Qué decepción me llevé al comprobar que, quitando dos escenas contadas, el resto de la cinta me pareció más una película sobre novatadas universitarias que terror caníbal.

Y es que, para mí, el mayor error fue la publicidad que se hizo con ella, al igual que con La Bruja.

La premisa de la película resulta interesante: una joven vegetariana que prueba el sabor de la carne por primera vez en la universidad, hecho que la llevará a descubrir lo más oscuro de su ser.
Pero ahí se queda. Lo que parecía una película sobre la oscuridad del ser humano y hasta que punto es capaz de llegar por sus instintos más primarios me a resultado floja y pesada.

La cinta se centra mucho en la relación entre la protagonista y su hermana mayor, la cual a veces parece que quiera ayudarla y otras, que es su peor enemiga. También está bastante orientado hacia el tema, como he comentado antes, de las novatadas en las universidades, y también el despertar sexual de Justine, que pasa de ser al principio del film una chica tímida y obsesionada por encajar a alguien que se deja llevar por dos instintos primarios: el hambre y el sexo.


Las interpretaciones están correctas, destacando a la pareja de hermanas: Garance Marillier (Justine) y Ella Rumpf (Alexia), siendo esta última, en mi opinión, lo mejor del film, ya que a pesar de que pueda llegar a ser odiosa, Ella plasma a la perfección las distintas caras de su personaje.

Esperaba encontrarme alguna escena fuerte. Impactante, sangrienta... pero me quedé con las ganas. Sólo tiene un par de momentos donde vemos la parte más siniestra de la protagonista. El resto, es ver como Justine intenta controlarse y sobrevivir al (cruel) mundo universitario.

Lo que sí he encontrado es que tiene un guión sólido. Si bien se me ha hecho algo pesada, tiene alguna que otra sorpresa escondida que salva un poco la película y debo reconocer que el final me ha gustado.

En resumen, Crudo ha sido para mí una de las decepciones del pasado año, ya que esperaba ver una película sangrienta y algo gore y me encontré con un título sobre el descubiertamente del lado oscuro de la protagonista y una metáfora sobre el cambio, el paso de la pubertad a la madurez, y el despertar sexual, escondido tras el canibalismo más light.

¿La recomendaría? 

Está bien dirigida e interpretada, y a pesar de sus puntos negativos, tiene algunos giros de guión, como el final, que resultan sorprendentes.





miércoles, 3 de enero de 2018

Crítica de La cura del bienestar de Gore Verbinski



Esta película y yo tenemos historia. Empecé a verla con Tony Jiménez hace meses, pero por unas cosas u otras, no la habíamos terminado, así que había que ponerle solución a eso. Nos cuenta la historia de un chico al que envían a un sanatorio que se encuentra a los pies de los Alpes Suizos. Su misión es llevar de vuelta a un trabajador de su empresa que está allí, en el centro de bienestar. Todo parece ideal en este sitio, pero muy pronto nuestro protagonista se da cuenta de que cosas extrañas ocurren allí, con los pacientes, con los médicos y también con los tratamientos y terapias. 

Dane DeHaan me ha convencido en su papel, la verdad, al igual que Mia Goth (a la que he descubierto hace poco en El secreto de Marrowbone). Ambos están correctos y así es como podría resumir la película, correcta.



La ambientación me ha parecido absolutamente fabulosa, el sanatorio es un edificio magnífico y la película en general tiene un atmósfera gris que me ha encantado. La trama nos trae un tipo de terror sobrenatural bastante ligero, teniendo más peso en la película toda la historia que hay detrás de este lugar que los hechos que ocurren. Ha sido rodada en el Castillo de Hohenzollern (Alemania), por lo que me apunto este lugar para una futura visita con mi mochila del terror.

Como os he dicho antes, me ha parecido correcta, la película cumple su papel de entretener y tiene una historia que atrapa. Pero también tengo que reconocer que, para lo que cuenta, le sobra perfectamente una hora de metraje. No veo que dos horas y media de duración le hagan ni el más mínimo favor. Por lo demás me ha parecido un film disfrutable, sobre todo para los amantes de los lugares en los que ocurren hechos extraños, pues solo por la fotografía y la ambientación quedarán contentos.

Lo mejor: El sanatorio y los tratamientos. La atmósfera.

Lo peor: La escena de los dientes. La excesiva duración.