Castle Rock Asylum

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Aleister Arcane de Steve Niles

Reseña por Rubén "Reaper" GonzáleZ.

Psicofonía: Whitout You de Badfinger

Por Chica Sombra.

La Sala Común: Juego de Tronos T.7

Por Rain Cross.

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lunes, 18 de septiembre de 2017

Reseña Aleister Arcane de Steve Niles




Ya solo por su revisión de la figura de los vampiros titulado 30 Días de Noche (y su posterior saga), Steve Niles se ha ganado el puesto como uno de los guionistas más referentes del panorama fantástico y de terror actual. Pero es que además, el guionista americano tiene una considerable cantidad de obras en su haber que pasan de lo bueno a lo excelente... y claramente llegando a tener obras peores. Me apena decir que Aleister Arcane se puede encuadrar en este último grupo.

Publicado en 2004 (dos años después de llevarnos a esos memorables y sangrientos días en Barrow), Aleister Arcane supone un claro homenaje al terror más clásico. Aquel que nos dio a los Monstruos de Universal Pictures como el Drácula de Bela Lugosi o la criatura de Frankenstein de Boris Karloff. Los cómics originales de Historias de la Cripta. Todo ese ciclo de películas de ciencia ficción de los 50 o la inmortal La Noche de los Muertos Vivientes. Y es cierto que cumple (aunque no tanto como querría) en este apartado, representado sobre todo por el mismo personaje que da título a la obra.





Aleister Green es el hombre del tiempo en la televisión local. Cuando le ofrecen la oportunidad de presentar su propio programa no duda en hacerlo tratar sobre su verdadera pasión: el terror, la fantasía y la ciencia ficción. Creando el alter ego de Aleister Arcane. Con un look de "Mad Doctor", el hombre se convierte en el anfitrión de este programa que no tarda en ser visto con malos ojos por parte de los demás habitantes adultos y retrógrados de la localidad. Estos logran que Aleister pierda su programa y caiga en el olvido. Pero Aleister ya no aguanta más. Y prepara su diabólica venganza para que esa gente entiendan de verdad lo que es el terror.

El personaje de Aleister Arcane es fantástico. Desde su apariencia hasta su personalidad y, sobre todo, su historia. Niles se esmera de verdad en crear a este personaje que no tarda en caer en gracia al lector. Seguro que él también ha sido blanco de burlas, miradas acusadoras o de repulsa cuando comenta que es fan de las historias de terror y ciencia ficción. Que le encanta ver o leer sobre monstruos o asesinos sedientos de sangre. Criaturas venidas del espacio exterior o de las profundidades de la tierra... La historia de Aleister Arcane alcanza unos buenos niveles dramáticos. Pero el problema está en que se dedica tanto espacio y esfuerzo a esa parte que cuando llega el momento de su venganza, esta resulta ser de lo más decepcionante y provoca que la obra se sienta demasiado fallida. Parece que a Niles se le echaron las páginas encima y puso el piloto automático para terminar la historia. Por no hablar de que pierde una gran oportunidad de que el homenaje continúe entregándose a un diabólico carrusel de monstruosos cameos que apenas queda en tres o cuatro criaturas genéricas.




El pobre trabajo argumental se traslada también al resto de personajes que no son Aleister. Está claro que del resto de adultos no se esperaba más que cumpliesen su papel como furiosos ignorantes. Pero en esta historia cobran (o, al menos, deberían) gran importancia un grupo de jóvenes que resultan ser fans de Arcane y su programa. Pero exceptuando uno de ellos, estos personajes apenas sirven como carnaza. No tienen voz propia y menos una personalidad definida. No esperaba unos Goonies, pero por lo menos podrían ser una suerte de Monster Squad (aka Una Pandilla Alucinante).

Los elogios deberían ir más bien dirigidos a Breehn Burns y el apartado gráfico de la obra. Una verdadera maravilla que mezcla un estilo de dibujo algo "cartoon" con un uso cromático que otorga a las viñetas un aire añejo ideal para esta historia. Si este cómic tiene algún momento o imagen para el recuerdo, eso es gracias al trabajo de Burns.




El director Eli Roth (Cabin Fever, Hostel) planea llevar esta obra a la gran pantalla con el actor Jim Carrey (La Máscara, Kick-Ass 2) dando vida a Aleister Arcane. Y seguro que ellos logran sacar todo lo bueno de la obra al condensar la historia de Arcane y haciendo justicia a la parte de la Venganza para que la historia no cojeé y sea todo lo redonda que debió ser en el cómic.



viernes, 15 de septiembre de 2017

Crítica Death Note de Adam Wingard





Vuelvo a jugármela con la crítica de otra polémica adaptación cinematográfica. En este caso se trata de la realizada por Netflix sobre Death Note.

Tanto como manga y anime. La obra de Tsugumi Oba y Takeshi Obata han conseguido traspasar las fronteras niponas. Logrando colarse entre títulos como Dragon Ball, Naruto, One Piece, y más recientemente Ataque a los Titanes, como título de referencia cuando un profano decide descubrir el manganime. Y lo logró de una forma bastante curiosa. Pues la historia de Oba y Obata parece acercarse más al seinen (historias dirigidas a público adulto) que al shonen (historias más juveniles y en las que es fácil encuadrar las otras obras mencionadas). En Death Note se nos propone una historia policíaca y un duelo de intelectos entre un joven asesino de masas empeñado en crear un nuevo mundo a su imagen y semejanza y el, también, joven detective que busca desenmascararlo. A todo esto hay que mencionar la presencia de elementos sobrenaturales que logran que el conjunto gane más enteros.




Salvo por el tema shinigami (Dios de la Muerte japonés), lo cierto es que la premisa original de la obra es bastante adaptable a diferentes lugares del mundo. Pero hasta este año, Japón ha estado siendo la encargada de revisitar esta historia en live-actions que abarcan una duología de películas (con posteriores spin-offs y secuela) y una serie. Pero Netflix, que tiene la atención bastante puesta en el mundillo del anime (Knights of Sidonia, The Seven Deadly Sins, Blame!), se ha atrevido ha realizar su versión de esta historia en formato largometraje de acción real.

Debido a la mala fama que tienen los americanos adaptando manganimes (Dragon Ball: Evolution ha hecho demasiado mal) y la legión de fans que tienen la obra original de Oba y Obata. La película, al igual que pasó con La Torre Oscura, ya tenía ganado el rechazo de gran parte del público. Y tal como me ocurrió con la película basada en el magnus opus de Stephen King, tengo que admitir que he disfrutado de Death Note (y en esta ocasión soy fan y gran conocedor del material original). Y es que más que una adaptación al uso resulta ser una película basada en el manganime que ofrece un nuevo enfoque y punto de vista para esta, ya, resabida historia. Además, puede ser la manera para quien aún se muestra reticente en descubrir el manga o el anime original, se atreva a dar el salto. 

"¿Qué harías si cayese en tus manos una libreta con el poder de asesinar a cualquier persona cuyo nombre esté escrito entre sus página siempre y cuando tengas en mente su rostro? Esta es la pregunta que veremos responder al joven Light Turner. Quien se embarca en una siniestra empresa cuando decide purgar el mundo. Las autoridades mundiales no tardarán en tratar de perseguir al asesino en serie ya conocido como Kira. Y entre ellos se encuentra un peculiar e implacable detective: L. Un retorcido juego del gato y del ratón comienza para deleite de una funesta entidad conocida como Ryuk".




Al igual que La Torre Oscura, estamos ante una película cuya duración es bastante reducida. Por lo que no se puede permitir perder el tiempo. Y al poco de empezar ya estamos viendo como el protagonista garabatea nombres en la macabra libreta. Esto implica que apenas se puedan tocar los grandes temas que hacen grande la obra original y que se exprima hasta tener un esquema argumental bastante simple y adecuado a las exigencias, tanto de duración como medios (no olvidemos que estamos ante una producción más televisiva que cinematográfica).

Esta película maneja un claro tono y ambiente americano aprovechando lo trasladable que es esta historia a más lugares que Japón (aunque, claro, el tema Shinigami es algo que puede trastocar el conjunto pero que es vital en la historia).

Con el cambio de tono vienen los consabidos cambios en los personajes principales. Siendo el más claro y extremo el del mismo protagonista. El Light Turner de Nat Wolff (Ciudades de Papel, Bajo la misma estrella) se distancia muchísimo de su homólogo original al tratar de humanizar al personaje (e incluso tratando de justificar su actos añadiéndole un drama personal con su madre que afecta a su relación con su padre). A este cambio tan drástico no ayuda nada que el actor escogido apenas transmita nada al espectador.

Es curioso como el L de Keith Stanfield (Dope, Déjame Salir) fuese tan criticado ya desde un principio por su cambio en el tono de piel (porque el personaje original no era japonés) para resultar ser el que más apegado está a su homólogo original. Salvo decisiones estéticas, Keith se empapa en el personaje del excéntrico super detective. Tantos sus gestos como sus señas de identidad están ahí. El problema viene dado en la recta final, cuando su personaje se pervierte al acelerado conjunto. Estaba claro que en una hora y poco de duración era una tarea prácticamente imposible darnos tantas batallas intelectuales entre L y Light como pudo ofrecer el manganime. Pero la solución tampoco estaba en esa persecución de Cine de Acción Ochentero.




A Margaret Qualley (Palo Alto, The Leftovers) le ha tocado ser Mia (la versión americana de Misa-Misa). Quien, salvo por un insípido e innecesario romance que se antoja a un innecesario revival del Harley X Joker de Escuadrón Suicida, resulta ser toda una sorpresa con ese plow twist que logra hacer algo que la obra original de Oba y Obata no podía siquiera imaginar: Dotar de personalidad a este personaje.

Mencionar también al Watari de Paul Nakauchi (Nomad, El Gran Rescate) y el James Turner de Shea Whigham (Kong: Skull Island, Agent Carter). Ambos dando buenas actuaciones de las figuras paternas de los dos contendientes del film.

Pero si de algo hay que hablar es de Ryuk. Esta versión resulta ser más "activa" que la original. En el manganime, el shinigami solo estaba de fondo, siendo un simple testigo de los acontecimientos que surgen por la libreta que el mismo dejó caer y sin molestarse en tomar parte en el asunto, a diferencia del de Netflix. Quien actúa aún más de instigador, no queriendo esperar demasiado para ver en qué acaba todo. Lo que es de agradecer de cara a la conversión a película de esta historia y que no afecta a la motivación del personaje (a su escena final me remito).

Tratando el asunto del diseño. Cabe destacar que lo que funcionó en el manga y en el anime quedó claro que no lo hace al trasladarlo al Live-Action con las dos películas japonesas. Por lo que Netflix se permitió la libertad de rediseñar al personaje. Aunque han sido bastante respetuosos en la figura. Siendo el rostro del Dios de la Muerte lo que más se ha cambiado y logrando un buen resultado cuando se deja ver (han hecho bien en mantener todo lo posible al personaje a oscuras o de espaldas). Pero lo que de verdad hace que este Ryuk sea digno de mención es la voz (en V.O.) del gran Willem Dafoe (Spiderman, John Wick), que es el broche de oro de esta reinvención. Una voz hipnótica, siniestra y burlona. Sin duda Ryuk es el verdadero reclamo de los fans para visionar esta película. Imperdible.




Tras las cámaras tenemos a Adam Wingard, quien dejó claro en Blair Witch que no resulta ser tan buen director cuando no dirige historias originales. En esta película al menos parece que se encuentra más a gusto gracias a la libertad que ofrece una empresa del VOD como Netflix. Está claro que es a él a quien debemos agradecerle cosas como las brutales muertes a lo Destino Final que se llegan a dar en esta película. Al igual que la curiosa elección del soundtrack o la sugerente puesta en escena. Por lo que al final, aún con todo, logra dejar su sello personal en la producción.




Quien vaya buscando en esta película otra adaptación literal del manganime está claro que se llevará la decepción padre (que ya ha quedado patente en las redes sociales). Esta película pretende ser una nueva visión de esta (ya trillada) historia que puede gustar más o menos (claro está). Y que trata de buscar el entretenimiento por encima de todo (no deja de ser una producción de una plataforma que vive de sus visionados) y que puede ser la carta de presentación para muchos desconocedores de esta historia (porque haberlos haylos).

Aunque en un principio podría quedar la cosa como está. Wingard ya ha comentado que su idea era realizar una trilogía. Y material tiene de sobra, la verdad (apenas se ha tocado el tema shinigami y los conocedores del manganime saben que no se presentaron dos personajes que darían mucho juego poniéndolos a seguir los pasos de L). Por lo que quien no odio a muerte esta película, e incluso se quedó con ganas de más, debería estar atento a Netflix.



Lo Mejor: El Ryuk de Dafoe. Se agradece una nueva versión de esta trillada historia.

Lo Peor: El Light de Nat Wolff. La recta final.



jueves, 14 de septiembre de 2017

Psicofonía: Whitout You de Badfinger


Bienvenidos a una nueva sección en la que os contaré curiosidades sobre canciones que, según las leyendas, ocultan mensajes satánicos. ¿Verdad o mentira? Juzgar vosotros mismos. Bienvenidos a la sala musical de Castle Rock Asylum.



¿Quién no ha escuchado alguna vez "Without You" interpretada por la despampanante Mariah Carey? Muy pocos, ¿verdad? Pero esta canción no es de la artista, sino que fue inicialmente populariza por los escritores originales Pete Ham y Tom Evans del grupo Badfinger, quienes en 1975 vivieron una intensa crisis económica. Ese mismo año, Ham se suicidó y en 1983 el segundo compositor del tema también se ahorcó. Lo escalofriante es que fue el encargado de crear algunas frases del tema como "no puedo vivir si tengo que vivir sin ti". Tranquilo, no viviste mucho más.

Las hermosas letras de Without You fueron idea de Peter Ham y Tom Evans y hacían referencia a acontecimientos reales de la vida de ambos compositores. Al principio, Peter Ham escribió la canción con el título If it’s Love; sin embargo, a Ham no le satisfacía la letra pues, desde su punto de vista, faltaba un coro con mayor densidad. La historia de la canción comienza una noche en que Peter Ham y su novia, Beverly Tucker, estaban a punto de salir a cenar a un restaurante.

Los problemas económicos no tardaron en aparecer en la banda. La noche del 23 de abril de 1975, Peter Ham recibió una llamada telefónica de la justicia estadounidenses diciéndole que no tenían un duro. Llamó a Tom Evans y los dos se emborracharon en una pub. Evans lo llevó a casa a las 3:00 de la madrugada del día 24 de abril de 1975.

Peter William Ham fue encontrado muerto la mañana siguiente, ahorcado en el estudio de su casa. Tenía 27 años. Su desesperación fue tanta, que ni siquiera el hecho de que su novia, Anne Herriot, estuviera embarazada de ocho meses, hizo que Peter quisiera seguir viviendo . Su hija, Petera, nació un mes después. En su carta de despedida, Peter dice:

“Anne, te amo. Blair, te amo. No me permitieron amar, y confiar en todo el mundo. Así está mejor. Pete.

Pd: Stan Polley es un bastardo sin alma. Lo llevaré conmigo”.

El 18 de noviembre de 1983, Tom Evans y Joey Molland discutieron por teléfono, llegándose a echar en cara muchos asuntos del pasado que ya no tenían solución. A la mañana siguiente, Tom Evans fue encontrado muerto, colgado de un árbol en el jardín de su casa en Richmond, Inglaterra, de la misma forma en la que fue encontrado su amigo Peter Ham ocho años atrás.


Fuentes:

- http://marcianosmx.com/peter-ham-tragica-historia-badfinger/

- https://es.wikipedia.org/wiki/Badfinger



viernes, 8 de septiembre de 2017

Crítica Blair Witch de Adam Wingard




En 1999, dos completos desconocidos, Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, sorprendieron al mundo entero con su opera prima: El Proyecto de la Bruja de Blair. Sobre todo debido a la inteligente campaña publicitaria que se montaron ellos solitos. En una época que se nos antoja ahora demasiado rudimentaria para internet, ambos cineastas comenzaron a sembrar unas curiosas semillas interactivas que darían su fruto con el estreno de la película. Las páginas webs que crearon hablaban con un tono bastante realista sobre unos jóvenes desaparecidos en cierto bosque estadounidense. A la par, teníamos portales que hablaban de la zona donde ocurrió este hecho. Un lugar que parecía tener su propia e inquietante historia. La cual acababa girando en torno de algo conocido como La Bruja de Blair. Fue así como Myrick y Sánchez se sacaron de la manga toda una mitología que servía como transfondo a la película que estrenaron en 1999 y que supuso todo un exitazo en taquilla para una cinta tan independiente.




No son pocos los que consideran El Proyecto de la Bruja de Blair una película decepcionante. Que vive sobre todo de ese Boom! que creó con su estreno. Pero creo que somos más los que creemos que sigue siendo una de las mejores películas de terror jamás hechas. La cotidianidad de la que hace gala es parte de su atractivo (y por la cual muchos aún seguían creyendo, aún tiempo después de su estreno, que lo que ocurría en el metraje era real). Esa sensación de  "podría pasarme a mí cuando voy de paseo por el bosque". La asfixiante atmósfera que logra con tan poco y el hacer temer lo que no podemos ver (o concebir). Por no hablar de que estamos ante una de las pocas películas del sub-género de Found Footage (material encontrado) dignas de ver y causante también, de la sucesión de tantos y tantos títulos realizados en este formato que trataban de arañar el éxito de la obra de Myrick y Sánchez solo para caer en lo tópico y sin gracia.

Al año siguiente del estreno de la película original, la distribuidora quiso seguir exprimiendo el éxito con una secuela (El Libro de las Sombras) bastante fallida y alejada de su predecesora (los artífices de esta no tuvieron nada que ver). Esto hizo que no se realizase nada más sobre La Bruja de Blair hasta el año pasado (a excepción de unos videojuegos para PC algo desconocidos). Y es que, aunque muchos nos lo olíamos, en la Comic-Con de 2016 se reveló que la película en la que Adam Wingard estaba trabajando con el título The Woods, era en realidad la tercera película de esta saga y secuela directa de la original de 1999. Pasando a tener el título de Blair Witch

Y tras haberla visionado, me apena decir que hubiese sido mejor que la película siguiese siendo The Woods y se librase de todo aquello que la relaciona con El Proyecto de la Bruja de Blair, porque entonces, es imposible librarse de la sensación de decepción y proyecto fallido.




Aunque la película se vende como una secuela de El Proyecto de la Bruja de Blair (es cierto que incluso uno de los personajes de esta película es hermano de la protagonista de la película original), uno acaba sintiéndola como un remake o actualización de la película de Myrick y Sánchez. Lo que ya empieza a restar puntos a la película y limitar bastante el trabajo que Wingard pueda hacer en este film. Porque, a pesar de unas míseras novedades, el esquema argumental sigue siendo el mismo. Y lo que puede confundirse con un homenaje a la cinta original o una actualización de un clásico (vamos a ver, la original apenas llega a los veinte años), resulta ser un desganado refrito y una perversión de una gran historia de terror atada a los tropos y elementos del cine de terror más actual que han estancado tanto el género. 

Tras entrar por la puerta grande con su estupendo Home Invasion Tú Eres el Siguiente, seguir cosechando fans con The Guest y sus aportaciones a antologías como V/H/S y The ABC´s of the Death. Adam Wingard pone el piloto automático en la dirección de esta película. Pareciendo someterse a las decisiones del estudio y demás. Con más temor veo ahora sus futuros proyectos (la adaptación de Death Note para Netflix y el monstruoso crossover de Godzilla Vs Kong). Espero que recapacite y vuelva al interesante camino que lo marcaba como una de las nuevas y talentosas voces del género.

Como ya he dicho, la película se somete al estilo y narrativa del cine de terror comercial. Por lo que los sustos gratuitos (Jumpscares) estarán a la orden del día y se encadenan uno tras otro. Como si nos hubiésemos subido a un tren de la bruja (de Blair) que poco más tiene que ofrecer que esto. Olvidaos de volver a sentir lo que transmitía la película original. Lo que aquí prima es el vacío espectáculo de sustos fáciles y monstruos del que el género está ya saturado.




Blair Witch es consciente de en qué año está realizada. Y no se corta a la hora de añadir los últimos avances audiovisuales. Por los cuales los protagonistas de la película no solo tienen lo último en vídeo-cámaras, sino que hasta cargan con GoPro´s e incluso Drones. Cualquiera pensaría que con tanta cámara veremos más, pero para nada. Y es curioso comprobar como la original mostraba y transmitía más con ese par de rudimentarias cámaras (hay un agradable guiño a esto en la propia película) a diferencia de este despliegue audiovisual. 

Ni siquiera el personaje de James Allen McCune (Snitch), quien es el que tiene el vínculo con la protagonista de la cinta original, se aprovecha ni logra transmitir lo mínimo como para hacernos implicar con este grupo que se encontrará con un verdadero Infierno en el bosque de Black Hills. Se mantienen como el ya típico ejemplo de "grupo carnaza" de película de terror.




Aún con todo, la película hace gala de algunos aciertos al indagar en la mitología creada por Myrick y Sánchez (no tanto en cuando no se cortan un pelo al mostrar a la misma Bruja como en lo que la rodea). Es entonces cuando nos lamentamos aún más ante el resultado final. Pues queda claro que había material de sobra para lograr realizar una reseñable película. Pero por uno u otro motivo, se decidió no apostar de verdad por ella y dejarlo tan solo en el triste refrito y encubierto remake de la película original.

Habrá quien haya disfrutado de verdad con esta película. Sobre todo quien aún no haya visionado El Proyecto de la Bruja de Blair. Pero aquel que venía interesado por ver una continuación de esta, no va a poder evitar lamentarse por la oportunidad pérdida. Por el ver cómo esta historia se pervierte a todo lo que ha hecho ensombrecer tanto al género de terror hoy en día.




Lo Mejor: Los míseros aportes a la mitología del film original.

Lo Peor: Resulta ser un remake encubierto de la película original estando repleta de jumpscares y otros clichés del cine de terror comercial y actual.



lunes, 4 de septiembre de 2017

Crítica: Atrapados en Chernóbil de Brad Parker




He visto esta película ya unas cuantas veces. ¿El motivo? Prypiat. Sí, es uno de mis viajes soñados. Quiero ir a ver la ciudad fantasma de Chernobyl. Diferente a mí piensan los chicos de la película, excepto uno de ellos que les propone, durante su viaje por Europa, visitar la ciudad radiactiva. Al final los convence y contratan un guía experto en "turismo de riesgo", que se monta con ellos en una furgoneta rumbo a Pypriat. Una vez allí, los chicos se darán cuenta de que, pese a que la ciudad lleva veinticinco años abandonada, no están solos.

Bueno, la ambientación para mí es de 10. De hecho, en la primera parte de la película disfruté como una enana viendo la  noria, los coches de choque abandonados, adentrándome en los pisos que los trabajadores tuvieron que abandonar de un día para otro... en fin, que solo por ese motivo, la película ya merecía la pena para mí.


La segunda parte comienza cuando llega la noche y quedan atrapados, ya que la furgoneta no arranca. Cliché utilizado hasta rabiar en el cine, pero que sigue funcionando perfectamente. Ahí es cuando empiezas a ponerte de los nervios y a gritarle a los actores como si te estuviesen oyendo: "¡Pero imbécil, no te bajes del coche!" "Pero bueno, tía, ¿estás subnormal o qué?"

Si algo cambiaría de la película serían dos cosas. La primera es la falta de sangre. Hay muertes, pero no se ven. Solo se deja apreciar el cadáver luego, pero morbosa que es una, me habría gustado más casquería. La otra es el final. Es exactamente el que yo habría escrito. Por eso mismo, no logró sorprenderme. Por lo demás, es una película muy disfrutable, con algún que otro susto provoca infartos y una crítica (no tan) escondida a las injusticias que pasaron los afectados por la radiación en esa ciudad.

Lo mejor: El puto susto del oso (casi me meo encima). La perfecta ambientación. El rollo de la furgoneta.

Lo peor: El final poco sorprendente. El escaseo de la sangre.



viernes, 1 de septiembre de 2017

Crítica La Torre Oscura de Nikolaj Arcel





Uffff. En menudo campo de minas me voy a meter con esta crítica, internillos. Pues hablar de esta película es tocar demasiadas fibras sensibles. Además de que estamos ante uno de los proyectos cinematográficos más accidentados de este siglo. Pues para llevarla a las pantallas hemos tenido que esperar prácticamente una década. Y muchos ya sabéis lo que eso significa.

Seguramente hablar de la producción de esta película daría para su propia entrada en nuestro blog. Este proyecto ha pasado por varios estudios. Ha tenido a varios directores y actores implicados y que finalmente abandonaron y se embarcaron en otros proyectos que salieron antes a flote mientras este seguía sufriendo rescrituras de guión y el carrusel de estudio e implicados hasta llegar a Sony Pictures, Akiva Goldsman y Nikolaj Arcel. Incluso la idea de la serie complementaria se ha mantenido en stand by incluso ahora que la película ya se ha estrenado. 

Por otro lado, estamos ante una adaptación de una obra de Stephen King. Quien al ser un autor con tan extenso catálogo de novelas y relatos y con una fama tan mundial. Hace ya mucho tiempo que los estudios no han dejado de tener muy presentes sus obras para realizar series y películas basadas en ellas. Es así como hemos logrado tener algunas interesantes y grandes adaptaciones. Otras por lo menos aceptables y, claro está, no pocas infumables propuestas.




Para rematar el asunto. La película a tratar en esta ocasión es la adaptación de una saga considerada por muchos (y por el propio autor) como lo mejor escrito por el maestro del suspense. Y no es para menos. La Torre Oscura es a King lo que El Señor de los Anillos fue para J. R. R. Tolkien. Y que, además, servía para unir todas las historias escritas por el escritor de Maine, formando todo un Multiverso literario.

De nada sirvieron las explicaciones de que estamos ante una secuela canonica de las novelas. Ya con el primer trailer no fueron pocos los que le dieron automáticamente la espalda a la película

En mi caso, he de admitir que no he leído las novelas. Aunque sí me he molestado en conocer lo básico y necesario a partir de diferentes fuentes y por eso sé que como adaptación de las novelas de King es un completo desastre. Aún así, he aprovechado para visionar la película también como espectador ajeno al material a adaptar. Y puede que sea por eso mismo que he llegado a disfrutar del visionado. No hasta el punto de decir que me ha encantado o que la volvería a ver en un futuro cercano. Pero no voy a negar que me ha supuesto un disfrutable pasatiempo. Lo cual es lo mínimo que le pido a una película.




Así que aclarado todo y revelado mi opinión general, vamos al meollo del asunto:

"Un joven neoyorkino vive atormentado por unas potentes pesadillas con otro mundo, un pistolero y un hombre vestido de negro. No tardará en descubrir que todo eso es real y que debe de detener la amenaza de la destrucción de la Torre Oscura. Pues si esta misteriosa construcción cae. También lo harán los mundos que mantiene a salvo".




La película tira de esquema argumental bastante simple, pues apenas dura noventa y pocos minutos. Se ajusta a ello para que todo se encamine al descubrimiento de mundo de la Torre Oscura y la posterior aventura para salvarla. Entre medias hay algo de tiempo para que la película deje pasear una vis cómica que, particularmente, ayuda al conjunto. Todo esto logra que La Torre Oscura se ampare en ese nicho de películas de género fantástico entretenidas (más como las de El Hobbit que El Señor de los Anillos, para que nos entendamos). Y que pueda llegar a sentirse como algo familiar (aunque no lo sea del todo. No se puede negar que se siente bastante edulcorada). 

No por nada, el verdadero protagonista del film resulta ser el joven Tom Taylor por encima de El Pistolero, como ocurre en las novelas. Se acude a su personaje de Jake Chambers para que el espectador lo acompañe en el descubrimiento de este otro mundo. Y creo que la película se acaba amoldando inconscientemente a este joven personaje. El cual me ha sorprendido que no me haya disgustado para nada (los personajes infantiles o juveniles los suelo ver con malos ojos). Y la dinámica que acaba creando con Roland Deschain (Idris Elba) es uno de los puntos clave de la propuesta.




Aunque a la hora de imaginar al personaje, Stephen King confirmó que Roland Deschain tenía la apariencia de Clint Eastwood. Está claro que el actor no está como para ponerse ahora en la piel de El Pistolero. Y tras tantos actores que rechazaron el papel a lo largo de los años. Finalmente ha sido Idris Elba (Luther, Thor) el encargado de interpretar a este rudo guerrero. Lo que dio a pie a ríos de tinta virtual de descontentos por un cambio tan radical en el personaje (recordemos que dije que muchos fans no aceptaron la explicación de que estamos ante una secuela). Pero nadie puede negar que Elba es un actorazo con una presencia impresionante y que ha cumplido. El problema es que se queda en eso debido al guión que apenas hace que salga de la concepción de "tipo duro pero de gran corazón".

A la zaga le sigue la otra estrella de la producción: Matthew McConaughey (True Detective, Interstellar). El villano de la función que tampoco puede ofrecer mucho más del personaje escrito para esta ocasión. La enemistad de ambos personajes que en la historia original es algo digno de disfrutar. Aquí se ampara demasiado en el síndrome "Iñigo Montoya" y en contarnos pero no enseñarnos. Por lo que no acabamos de entrar todo lo que la película quisiese en este conflicto que supone la representación del Bien contra el Mal en la película.




Aunque en el reparto nos encontremos con caras conocidas como Katheryn Winnick (Lagherta en la serie Vikings), Jackie Earle Haley (Watchmen, Preacher) o Claudia Kim (Los Vengadores: La Era de Ultron, Marco Polo). Sus personajes son secundarios con apenas relevancia. 

Como ya dije, la película supone un desastre como adaptación. Comprendo que los fanáticos de las novelas acaben echándose las manos a la cabeza. Pues a pesar de su corta duración, la película se atreve a abotargar el conjunto con elementos de las novelas. Pero aún así no logra ni acercarse a presentar la esencia original (no se han atrevido ni a mencionar siquiera el Ka, aunque sí que utilizan el Credo de los Pistoleros). Y aún como película en sí se sigue sintiendo muy desaprovechada. Tanto, que aún dándole título a la película. Uno sale del visionado preguntándose demasiadas cosas sobre La Torre Oscura. Por no hablar de que las referencias a El Rey Carmesí caen en saco roto. Haciéndome preguntar el porqué de dejarlas.




Por otra parte, también es consciente a medias de que la obra original sustenta el resto de historias de Stephen King, Por lo que nos encontramos con unos cuantos guiños y referencias (prácticamente todos se ven ya en los trailers) que quedan solo en eso (desconozco si por falta de interés en el guión o problemas de derechos). Sintiéndose como un agridulce ejercicio de fanservice. De hecho, la referencia directa a El Resplandor acaba usándose tanto que llega a cansar escuchar hablar tanto de eso y no del Ka

La puesta en escena es algo genérica (no hay tanto contraste como debería entre Nueva York y el mundo de Roland). El diseño de las pocas criaturas que vemos en el film cumplen y poco más. Lo mejor de esto lo tenemos en el personaje de El Pistolero y lo que le rodea. Desde luego, se intuye una mitología digna de explorarse pero que ni siquiera se acaba de presentar del todo. 

La dirección de Nikolaj Arcel (El Juego del Rey, Un Asunto Real) brilla por su ausencia. Y la BSO de Junkie XL (Deadpool, Mad Max: Furia en la Carretera) también se siente desganada. Pero las escenas de acción ayudan mucho a lograr que la película acabe siendo disfrutable.




No. La Torre Oscura no es una buena adaptación. Ni siquiera es un buen inicio de franquicia (la propia película tampoco parece muy esmerada en intentarlo). Es imposible no ver la oportunidad perdida. Pero por la contra, la película no termina de ser todo lo desastre que podría haber sido. Y se presenta como un entretenimiento competente y una propuesta de fantasía más oscura de lo habitual que puede aún encontrar un nicho en el gran público. Siendo, quizás, el reclamo para que más gente se interese por el material original.

Aún puede quedar esperanza en ver una buena adaptación. Pues la serie de televisión que aún están barajando adaptaría Mago y Cristal. Y tienen la oportunidad de reconducir todo o hacer borrón y cuenta nueva.




Lo Mejor: Cumple como entretenimiento y propuesta de fantasía más oscura de lo habitual.

Lo Peor: Tanto como adaptación como película individual se siente DEMASIADO desaprovechada.