Castle Rock Asylum

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El terror en la mochila: Museo de Vent Haven (Kentucky)

Por Chica Sombra.

Hellraiser: El Corazón Condenado, de Clive Barker

Reseña por Rain Cross.

La Sala Común: MINDHUNTER, T.1

Crítica por Rubén "Reaper" GonzáleZ.

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miércoles, 22 de noviembre de 2017

El terror en la mochila: Museo de Vent Haven (Kentucky)


No sé quién tiene más miedo, si yo o el negro de detrás

Hoy me he colgado la mochila y me he largado a Fort Mitchell (Kentucky), para visitar un museo plagado de uno de mis mayores terrores: los muñecos. Este macabro sitio es el único del mundo de muñecos ventrílocuos, almacenando unos 900, así como un montón de fotografías y piezas de coleccionista. Fue fundado por  William Shakespeare Berger, un empresario y ventrílocuo amateur que sentía pasión por estos asquerosos y terroríficos muñecos.


Muy reciente tengo en la memoria la película de terror "Silencio desde el mal", por lo que pasear por las diferentes salas de este sitio pone los pelos de punta. Los muñecos, representando a todo tipo de personas, te miran, te siguen con sus grandes ojos, te observan, parece que se ríen, y te da la sensación de que van a ponerse a hablar en cualquier momento.


Millones de morbosos han visitado esta exposición  a lo largo de todos estos años, buscando algo que les ponga los pelos de punta, algo que les haga sentir que no estamos solos, que un alma también puede habitar un cuerpo de madera. Dicen algunas lenguas de Kentucky que cada muñeco pasa a poseer el alma de su creador cuando este fallece, y los muñecos de este Vent Haven hace tiempo que son huérfanos...

Si te atreves a adentrarte entre sus pasillos, la exposición volverá a abrir al público en Mayo de 2018.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Reseña Hellraiser: El Corazón Condenado, de Clive Barker



Sinopsis:

En esta nueva versión al español de Hellraiser, que ahora publicamos con su título original, El corazón condenado, los lectores podrán acercarse a esta ya clásica novela de terror con una perspectiva nueva. Nominada como la mejor novela del año en el Reino Unido, treinta años después se ha convertido en una obra de culto tras la primera versión cinematográfica que se hizo de ella en 1987. Clive Barker aborda en sus páginas cuestiones cruciales como el amor y la desesperación, el deseo, la muerte y la sangre, mediante metáforas sugerentes, reflejando el hedonismo desenfrenado hasta límites trascendentes.

Opinión:

Clive Barker es uno de los autores con los que más disfruto. Libros de Sangre fue una de esas colecciones que no te deja indiferente, llena de sangre, sexo y poesía, y es que algo tiene el autor británico es que es capaz de describirte una escena con una mujer muerta haciendo una felación y que suene siniestramente bella.

Desde muy joven ya había disfrutado de la adaptación cinematográfica de Hellraiser, convirtiéndose en una de esas joyas que recuerdas, sobretodo al gran trabajo de maquillaje de los cenobitas, por lo que cuando me enteré que Hemida Editores sacaba esta edición, no me pude contener.

La novela es corta y tiene toda la esencia del film ochentero, con pequeños cambios.

Todo empieza cuando Frank Cotton se encuentra en desván con la caja de Lemarchand, un artefacto que promete los más secretos placeres a quien resuelva su enigmático puzzle. 

Frank lo consigue, pero en cuanto los cenobitas hacen acto de presencia, descubre que lo que tienen una idea del place muy diferente, y llevándoselo a su mundo.

Poco después, su hermano Rory y su mujer, Julia, se mudan a la casa donde Frank realizó el ritual sin saberlo. Una vez allí, Rory mancha la habitación con su sangre lo que hace que una pequeña brecha se abra entre los dos mundos, haciendo que un Frank consumido por el dolor tenga la oportunidad de escapar.

Entre todo esto, nos encontramos con Kirsty, protagonista de la historia y mejor amiga de Rory, la cual será testigo de todo lo que ocurre y deberá tomar una decisión difícil si no quiere acabar como Frank.

Hasta aquí, el único cambio visible son las relaciones entre Rory, Frank y Kirsty, que en la novela son amigos y conocidos (en el caso de los dos últimos), y en la película Rory es el padre de Kirsty, por lo que Frank es su tío.
En cuanto a Julia, sigue siendo la mujer fría, bella y egoísta del film, aunque en la novela descubres más sobre su carácter y su sentimiento de soledad, aunque eso no justifica lo que hace, aunque debo confesar que no la encontré tan repelente como en su versión de carne y hueso (y nunca mejor dicho).

La narración, como viene siendo común en el autor, es rápida, no adorna demasiado las cosas salvo en un par de capítulos sobre la mudanza que sirven de preámbulo a lo que va a suceder, lo que hace que se lea en un suspiro. Las descripciones son claras (recordemos al mutilado Frank o el aspecto de los cenobitas), y me ha gustado en especial un pequeño pasaje sobre las estaciones.

Lo que sí he encontrado es que le faltaba algo más de sangre. No me mal interpretéis, tiene escenas donde el líquido escarlata os acariciará el rostro, pero en comparación con la película me ha parecido más escasa. Aunque puede que sólo sea gusto personal.

En resumen, Hellraiser: El Corazón Condenado, de Clive Barker es una novela de terror visceral, que los amantes de la saga de los cenobitas disfrutará y que, a pesar del pequeño punto negativo que he encontrado, es muy entretenida.

¿Lo recomendaría? 

Creo que es indispensable para los amantes del buen gore.

Gracias a Hermida Editores por el ejemplar.




miércoles, 15 de noviembre de 2017

Crítica de Jeepers Creepers 3 de Víctor Salva




Hoy os traigo mi opinión sobre la intercuela (no sé si se dice así, pero me da lo mismo) de la saga Jeepers Creepers. Sus fans esperábamos con ganas esta película, que ocurre después de que el asesino le sacase los ojos a Justin Long y antes de que hiciese una masacre en el autobús escolar. Esta vez, el Creeper se ha llevado a Darry Jenner mientras que el sargento encuentra el camión lleno de cadáveres de la criatura. Tienen que encontrarlo antes de que siga arrasando el pueblo y alimentando a su extraño camión lleno de trampas.

La película lleva, supuestamente, en post-producción desde el año 2013. Pues bien, a mí me ha parecido la más floja de las tres con diferencia. Sí, se deja ver porque hay sangre y mantiene su esencia, pero me parece que hemos esperado unos cuantos años para luego encontrarnos con una película tan pasable. Sí, me ha decepcionado un poquillo, todo sea dicho.



Sí me ha gustado que el careto del bicho se vea más, es como que en las anteriores pelis era más misterioso, y aquí ocupa más primeros planos. Por otro lado, tiene cosas bastante surrealistas, pero que le dan vidilla a la película, como la mano amputada o el camión lleno de trampas que parece que tenga vida propia.

En resumen, es la más floja de las tres con diferencia, a pesar de que han esperado un montón de tiempo para estrenarla. Se deja ver por los crímenes y por seguir la línea de las anteriores, pero si sois fans y tenéis pensado verla, hacedlo sin ningún tipo de expectativas para no llevaros la misma decepción que me he llevado yo.

Lo mejor: El camión. Los primeros planos del Creeper. La mano amputada.

Lo peor: El resto.



viernes, 10 de noviembre de 2017

La Sala Común: MINDHUNTER, T.1





Tras su trabajo en la aplaudida House of Cards. El director David Fincher vuelve a trabajar en una serie original de Netflix en la que está más implicado (además de las labores de producción, dirige cuatro episodios) y versa sobre uno de sus temas predilectos: Los Psychokillers (aka Asesinos en Serie).

En Seven, el cineasta creó su propio psicópata cuyo modus operandi tomaba como referencia los 7 Pecados Capitales. Y en Zodiac fue un paso más allá al realizar una película sobre los crímenes de un verdadero asesino en serie que nunca fue detenido. Esta última película es la que tiene más paralelismos con MINDHUNTER. Tanto su premisa, como su tono, ritmo y forma de rodar nos recuerdan a ella y sirven como perfecta carta de presentación y reclamo. Además de también estar basada en hechos reales sacados directamente de las memorias escritas por dos agentes del FBI que son los protagonistas de esta serie (con nombres cambiados como seguramente sea mucho de lo que vemos en la ficción).




MINDHUNTER nos traslada a la década de los 70. En un momento decisivo para la investigación criminal al empezar a introducir la psicología en la resolución de los casos e idear los perfiles psicológicos. Ese momento cuando se deja de dar tanta prioridad al cómo del crimen y más al porqué. A indagar en la psique de estos monstruos que no dejan de ser seres humanos como un servidor o usted mismo. ¿Porqué hacen lo que hacen? ¿De verdad estamos preparados para conocer la respuesta?... 

La serie ya comienza a ganarse alabanzas a la hora de llevar a cabo toda la escenografía setentera. Todo está cuidado al más mínimo detalle para que el espectador se zambulla desde el minuto uno en este pequeño viaje en el tiempo.




El resto de aspectos técnicos y de producción también son de sobresalientes. MINDHUNTER goza de un envoltorio puramente cinematográfico. Y a la hora de rodar esta serie también cumple con ese despliegue de hipnóticos planos y secuencias. Todo un acierto tener a Fincher dirigiendo los dos primeros y dos últimos episodios. Pues parece haber marcado una dinámica que los demás directores que se encargan del resto de capítulos siguen a rajatabla y que acaba convirtiéndose en uno de los mayores atractivos del visionado de esta serie.

La parte actoral también es un derroche. La serie presenta un trío protagonista sólido y atractivo del que destaca, claramente, el agente Holden Ford (Jonathan Groff). Puesto que este personaje es el que más papel protagonico tiene y el que más se introduce en este estudio y se ve afectado por él. En su viaje, el actor tiene tiempo y momentos para sorprender al espectador. 

Gran dinámica la que consigue con Bill Tench (Holt McCallany). Personaje que tiene la mayor carga dramática. Y la participación de Anna Torv (Fringe) como la psicóloga Wendy es la guinda del pastel de este legendario equipo contra el crimen. Todos ellos muestran tanto buenos como malos momentos, dando una sensación de realidad que agradece este relato tan alejado de las series policíacas tipo CSI.




Y es que MINDHUNTER no es una serie policial al uso. Aquí no tenemos a nuestros agentes deteniendo a un criminal en cada episodio (tenemos algo de esto en el impactante comienzo del primer episodio). Estos acaban de cometer los crímenes o ya llevan un tiempo encarcelados. Se trata de descubrir el porqué de que se convirtiesen en monstruos a los ojos de la sociedad. Y para ello, la serie se basa sobre todo en diálogos de las entrevistas que los dos agentes del FBI comienzan a realizar para su estudio. Todas ellas son excelentes ejercicios de buen rodaje y manejo del suspense. Además de otra forma de derroche actoral. Esto, sobre todo, lo logra el actor Cameron Britton, quien da vida al asesino en serie Edmund Kemper. Hipnótico papel en el que el personaje alterna momentos mundanos como charlas triviales o simples actos como recomendar y compartir un sandwich para después darnos un (figurado) bofetón al recordarnos que ha matado a varias personas. 

Esto implica que la serie presente un ritmo bastante pausado que puede echar bastante para atrás a muchos espectadores. Pero que es necesario para el modo en el que se ha querido afrontar la historia.




Y ahora viene mi gran PERO con esta serie. Porque MINDHUNTER presenta, para mí, un grave problema que tiene que ver a nivel narrativo. Pues la serie se siente DEMASIADO dispersa. Es cierto que el tema escogido es bastante amplio y que tenemos bastante sub tramas personales de los protagonistas. Algo que podría entenderse si a la serie no se le añadiese otros tantos frentes como ocasionales crímenes que se les "ofrecen" a los protagonistas y que parecen perfilar un futuro más "procedimental" para la serie. O esas breves secuencias en cada episodio que quieren anteceder a algo que se deja en el aire. Y es en ese afán continuista donde llega mi descontento con esta serie. Pues la acabo sintiendo como un abotargado prólogo de algo que no creo que necesite ser más alargado. Bien podría haberle dado unos cuantos episodios a más para tratar de dar un buen cierre. Porque pienso que dar más temporadas a MINDHUNTER solo servirá para que se difumine el tono y la premisa que tan atractivas hacen a esta serie. Pero. claro está, esto no debe ser impedimento para que nadie se prive de disfrutar de uno de los productos más interesantes que ha dado la televisión actual en general (no solo Netflix).




Lo Mejor: Lo exquisita que es en su puesta en escena y forma de rodar. Ed Kemper.

Lo Peor: El afán continuista de Netflix.



miércoles, 8 de noviembre de 2017

Psicofonía: Nos vamos a la cama (Los Lunnis)



Ahora estaréis pensando que no estoy bien de la cabeza por poner a estos ¿adorables? bichitos en mi sección de canciones malditas. Pues no, y tengo un motivo de peso para hacerlo: el mensaje subliminal y diabólico que tiene la canción.

No hace mucho tiempo que estos muñecos poblaban las noches de la televisión para cantarles a los más pequeños y mandarlos a dormir, pero alguien vio algo extraño en la canción y le dio la vuelta, encontrándose así con un mensaje horrible.

"Hay una mancha hecha con sangre", "A matar a su madre", "Alístate con él" o "Mata toda la noche" son algunas de las frases que suenan si pones esta canción a la inversa. Espeluznante, ¿verdad? 

Os dejo el vídeo para que juzguéis vosotros mismos:



viernes, 3 de noviembre de 2017

Leatherface de Alexandre Bustillo, Julien Maury





Apenas cuatro años nos separan del estreno de La Matanza de Texas 3D. Película que parecía querer resucitar la franquicia slasher que dio a luz el recientemente fallecido Tobe Hooper (Lifeforce, Moruary) en 1974 y que quedó en un considerable fracaso. Una verdadera lástima, teniendo en cuenta que parecía querer presentar una nueva historia paralela a todo lo que sucedió a la original (también ajena al remake y su precuela) que pintaba en verdad interesante. Pero que se dejó de lado de cara a echarnos encima el enésimo e insulso Teen Slasher de turno. Aunque parece que Millenium Films se resiste a dejar de lado la franquicia y esta vez quiere relatarnos los orígenes de su estrella: Leatherface (aka Cara de Cuero).




Salvo lo visto en la precuela del remake de 2003. Lo cierto es que NO hemos visto una infancia/adolescencia canonica del personaje. Las películas de la saga han decidido tenerlo ya crecidito y enfrascado en su sangriento labor de matarife. Bastante han tardado en decidirse de verdad en realizar una película que de verdad abarque este período de tiempo en la vida del peculiar asesino en serie. Una gran posibilidad de darnos una enfermiza historia sobre cómo un niño crece en ese cruel y perturbador entorno y termina de convertirse en el implacable y cruel personaje que todos conocemos. Además, los directores escogidos para realizar este proyecto no podían ser más prometedores: Alexandre Bustillo y Julien Maury. Aquellos que en 2007 nos regalaron la inolvidable A L´intérieur. Espero que así podáis entender entonces cómo de devastadora ha sido la decepción a la hora de visionar esta película.




Los problemas parten de raíz. En la misma premisa podemos intuirlos. Pues la historia lleva al personaje que un día será Leatherface a un reformatorio juvenil de donde logrará huir con otros adolescentes y ser el blanco de un perturbado sheriff que busca venganza. Algo que ya hizo sonar las alarmas. Pero que aún podría funcionar de alguna forma de cara a forjar la conversión del personaje justificando el film. Pero nada de eso ocurre. La película no tarda en descubrirse como una especie de sucedáneo de Los Renegados del Diablo. Un fallido intento de Road Movie extrema. Pues ni los personajes están minimamente desarrollados (¿para eso se le quita protagonismo a Leatherface?), ni las situaciones llegan a las suelas de los zapatos de la escena más "light" de la obra maestra de Rob Zombie (Halloween, el origen, 31). Ni siquiera ese intento de perturbar al espectador con esa sonrojante escena de necrofilia.

Podría haber colado perfectamente como otra película completamente ajena a La Matanza de Texas. El problema termina de mostrarse con los momentos que tratan de asentar este Origen. Lo que sencillamente acaba dando a pensar que esta película es el resultado de un devastador choque de dos películas completamente diferentes. Todo un despropósito fílmico.




La película hace un tramposo ejercicio de ocultar la identidad de Leatherface que a la hora de la verdad solo sirve para que juegue en su contra. Además de darnos una pobre revelación de porqué el personaje acaba ocultando su rostro con sus macabras máscaras. 

A su favor hay que admitir que no resulta aburrida. Tiene buen ritmo y goza de una buena dosis de casquería que puede suponer el mayor atractivo de cara el fan de las escenas sangrientas. Porque en su labor de película de orígenes falla estrepitosamente. Bustillo y Maury no pueden sustentar el terrible guión de Seth M. Sherwood.




De momento, el puesto de Origen del personaje lo sigue teniendo la precuela del remake (sobre todo esos sugerentes créditos iniciales).

Espero que en este caso se cumpla lo de "A la tercera va la vencida", porque esta franquicia no puede sufrir otro mazazo tan terrible como este. 



Lo Mejor: El principio y el final (falta toda la parte de en medio).

Lo Peor: Otra oportunidad pérdida para la franquicia.